Producción manufacturera privada en Venezuela crece 8,1% en primer semestre, según Conindustria
La Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria) informó que la producción manufacturera privada creció un 8,1% en el primer semestre del año, impulsada por la
La Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria) ha reportado un crecimiento significativo del 8,1% en la producción manufacturera privada durante el primer semestre del año. Este incremento, que supera las expectativas en un contexto económico desafiante, representa una señal de recuperación para un sector vital de la economía venezolana y subraya el esfuerzo de las empresas privadas por mantener la operatividad y satisfacer la demanda interna.
Este impulso positivo ha sido atribuido, en gran medida, a la inyección de divisas en la economía, lo que ha facilitado el acceso a materias primas e insumos esenciales para la producción. Adicionalmente, el sector ha mostrado un aumento en el uso de su capacidad instalada, alcanzando un promedio del 51,7%. Aunque este porcentaje refleja una mejora respecto a periodos anteriores, también indica un considerable margen para una mayor expansión productiva, siempre y cuando se superen los obstáculos actuales.
No obstante, la expansión del sector manufacturero se ve considerablemente frenada por dos factores críticos, siendo uno de ellos las persistentes fallas eléctricas a nivel nacional. Las interrupciones en el suministro eléctrico afectan directamente la continuidad de las operaciones, incrementan los costos de producción al obligar a las empresas a recurrir a fuentes de energía alternativas como generadores, y disminuyen la competitividad del producto final. A esto se suma una elevada carga fiscal, que asfixia la liquidez de las empresas y desincentiva nuevas inversiones y la generación de empleo en el sector.
Para Conindustria, el potencial de crecimiento de la industria manufacturera venezolana es considerable, pero su materialización depende intrínsecamente de la resolución de estos desafíos estructurales. La estabilización y modernización del sistema eléctrico son cruciales para garantizar la operatividad continua y reducir los costos asociados a la ineficiencia energética. Del mismo modo, una revisión y adecuación de la política fiscal permitirían al sector no solo consolidar su recuperación, sino también contribuir de manera más robusta a la diversificación y estabilidad de la economía nacional.