Importaciones de Cobre de EE. UU. Alcanzan Récord de 12 Años Mientras Inventarios de la LME Colapsan

Las importaciones de cobre refinado de Estados Unidos alcanzaron un récord de 12 años en julio, superando las 200.000 toneladas, impulsando el inventario total del país p

Los datos recientes revelan un hito significativo en el mercado global del cobre, con Estados Unidos registrando un volumen récord de importaciones de cobre refinado en julio. Las empresas estadounidenses adquirieron más de 200.000 toneladas métricas, marcando el mayor volumen mensual en al menos 12 años. Este incremento sustancial ha llevado a que las existencias de cobre en el país superen el millón de toneladas, una acumulación que, según analistas, se basa casi en su totalidad en la especulación sobre la inminente imposición de un impuesto a las importaciones por parte del gobierno de Washington.

La estrategia de los importadores parece estar motivada por la anticipación de nuevas políticas fiscales que podrían encarecer el metal en el futuro cercano. Al sumar las existencias en los almacenes de Comex, los inventarios registrados en la Bolsa de Metales de Londres (LME) y el almacenamiento en puertos privados, la reserva de cobre estadounidense ha crecido exponencialmente. Este comportamiento estratégico busca proteger a los distribuidores y fabricantes nacionales de futuros aumentos de costos.

En contraste directo con el aumento de los inventarios en EE. UU., los almacenes de la LME han experimentado una tendencia bajista pronunciada. Las existencias de cobre han disminuido durante 42 sesiones consecutivas, la racha perdedora más larga desde 2014, cayendo a solo 204.975 toneladas. Sorprendentemente, casi la mitad de este volumen ya ha sido comprometido para su retiro, lo que sugiere una demanda subyacente que está absorbiendo rápidamente las existencias disponibles en los mercados globales regulados.

Esta divergencia entre el comportamiento del mercado estadounidense y el de la LME resalta la complejidad de las dinámicas actuales del cobre. Mientras EE. UU. construye reservas preventivamente, la disminución en los inventarios globales de referencia podría ejercer presión sobre los precios y la disponibilidad a nivel internacional, afectando la cadena de suministro de un metal crucial para la transición energética y diversas industrias.