Promesas de IMPSA y Delcy Rodríguez no resolverán los apagones en Venezuela, alertan especialistas
Expertos advierten que la reactivación de turbinas en las represas de Macagua y Tocoma, anunciada por IMPSA y Delcy Rodríguez, no pondrá fin a la recurrente crisis de apa
Especialistas en el sector energético venezolano han emitido una seria advertencia: las promesas de reactivación de turbinas en las importantes represas de Macagua y Tocoma, realizadas por la empresa argentina IMPSA y la vicepresidenta Delcy Rodríguez, serán insuficientes para solventar la crónica crisis de apagones que azota a la nación. A pesar de los esfuerzos y los anuncios oficiales, la realidad del sistema eléctrico venezolano es mucho más compleja y requiere de intervenciones más profundas que la rehabilitación parcial de la infraestructura hidroeléctrica.
La principal razón detrás de esta sombría perspectiva radica en el crítico estado del parque termoeléctrico del país. Numerosas plantas que deberían complementar la generación hidroeléctrica se encuentran inoperativas o funcionando muy por debajo de su capacidad, debido a la falta de mantenimiento, repuestos y combustible. Este colapso impide que el sistema tenga la capacidad de respaldo necesaria, dejando a la nación excesivamente dependiente de las represas del Bajo Caroní y, por ende, vulnerable a cualquier fluctuación o fallo en esta región.
Adicionalmente, la red de transmisión eléctrica de Venezuela presenta un estado de saturación y deterioro que complica aún más el panorama. Incluso si se lograra aumentar la generación en las centrales hidroeléctricas, la capacidad de transportar esa energía a los centros de consumo a nivel nacional es limitada y deficiente. La obsolescencia de las líneas de transmisión, subestaciones y demás componentes provoca constantes pérdidas de energía y una imposibilidad técnica para distribuir eficientemente la electricidad generada, exacerbando los racionamientos en diversas regiones del país.
En este contexto, los expertos subrayan que cualquier solución a la crisis eléctrica venezolana debe ser integral y abordar simultáneamente la rehabilitación del parque termoeléctrico y la modernización de las redes de transmisión. Sin una inversión masiva y sostenida en todos los componentes del sistema, la reactivación aislada de algunas turbinas será un paliativo temporal que no logrará erradicar el déficit de generación ni los persistentes racionamientos, manteniendo a la población y a la industria en una situación de incertidumbre y precariedad energética.