Pese a un El Niño de fuerza récord, el mercado de gas de Europa podría no salvarse

Rystad Energy advierte que solo un El Niño excepcionalmente fuerte, capaz de elevar las temperaturas europeas al menos 2°C por encima del promedio, reduciría significativ

La estabilidad del mercado de gas natural licuado (GNL) en Europa enfrenta un panorama incierto este invierno, incluso con la presencia de un fenómeno de El Niño potencialmente fuerte. Expertos de Rystad Energy señalan que solo un evento climático de magnitud excepcional, capaz de generar temperaturas significativamente más cálidas de lo habitual, podría mitigar de manera efectiva las crecientes necesidades de GNL del continente. Sin embargo, las proyecciones actuales indican que tal escenario es poco probable.

Según el análisis de Rystad Energy, para que la demanda europea de GNL se reduzca a los niveles del invierno pasado o incluso por debajo, las temperaturas promedio de la región tendrían que ser al menos 2 grados Celsius superiores al promedio histórico. Esta condición climática extrema es la única que podría generar una disminución sustancial en el consumo de gas para calefacción y otros usos energéticos, aliviando la presión sobre los mercados y la infraestructura de importación.

Aunque las previsiones a más largo plazo apuntan a un evento de El Niño de gran intensidad que podría consolidarse hacia el invierno de 2026-2027, potencialmente el más fuerte desde 2015, este pronóstico no ofrece soluciones para la situación inmediata. La brecha temporal entre esta proyección y las necesidades energéticas actuales de Europa subraya la vulnerabilidad del continente y la dependencia de factores climáticos que están fuera de su control a corto plazo.

En este contexto, la expectativa de que un El Niño 'salve' el mercado de gas europeo este invierno se desvanece. La región deberá continuar implementando estrategias de eficiencia energética, diversificación de fuentes y almacenamiento, sin depender excesivamente de fenómenos naturales para equilibrar la oferta y la demanda. La resiliencia del mercado de gas europeo sigue siendo una prioridad, independientemente de las fluctuaciones climáticas anuales.