Venezuela asigna a Shell y BP el desarrollo del campo Lorán para la producción de gas natural en dos fases
Venezuela ha delegado a Shell y British Petroleum (BP) el desarrollo del estratégico campo de gas natural Lorán, estructurado en dos fases. Shell estará a cargo de la pri
El gobierno venezolano ha delegado oficialmente a las multinacionales energéticas Shell y British Petroleum (BP) el desarrollo del campo de gas natural Lorán, un proyecto que se ejecutará en dos fases distintas. Esta asignación estratégica busca reactivar y potenciar la producción de gas natural en el país, aprovechando la experiencia y la capacidad de inversión de estas corporaciones globales en un sector clave para la economía nacional.
La primera etapa de este ambicioso proyecto estará bajo la dirección de Shell, que se encargará de las fases iniciales de exploración y desarrollo del yacimiento. Posteriormente, la segunda fase de producción será liderada por British Petroleum, quien operará en consorcio con una filial de la corporación emiratí Adnoc, y una empresa vinculada a los empresarios sirio-qataríes Moutaz y Ramez Al-Khayyat. Esta estructura de colaboración multifacética subraya la complejidad y la magnitud del desarrollo requerido para uno de los activos energéticos más importantes de Venezuela.
El campo Lorán, ubicado en la Plataforma Deltana frente a las costas del estado Sucre, representa uno de los mayores yacimientos de gas natural no asociado de Venezuela, con un potencial significativo aún por explotar. Su puesta en producción es vital para la estrategia energética del país, no solo para satisfacer la demanda interna y contribuir a la generación eléctrica, sino también para explorar futuras oportunidades de exportación, especialmente dada su proximidad a la frontera marítima con Trinidad y Tobago. La monetización de estas vastas reservas de gas es un objetivo clave para la recuperación económica y energética nacional.
La participación de gigantes como Shell y BP, junto a otros actores internacionales, marca un paso significativo en la apertura del sector gasífero venezolano a la inversión extranjera directa. Estos acuerdos son fundamentales para inyectar capital, tecnología de punta y conocimientos técnicos necesarios para modernizar la infraestructura, superar los desafíos operacionales y reactivar la industria de hidrocarburos. La colaboración con empresas globales es vista como un catalizador para la recuperación de la industria energética venezolana y su reinserción en el mercado energético global.