Gobernador de Neuquén critica bajos ingresos por barril de petróleo y altos costos para la provincia

El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, ha cuestionado públicamente que la provincia perciba solo el 13% del valor del barril de petróleo extraído de Vaca Muerta. Fig

El gobernador de la provincia de Neuquén, Rolando Figueroa, alzó su voz este jueves para criticar la disparidad entre la vasta producción petrolera de Vaca Muerta y los ingresos que percibe su jurisdicción. Según el mandatario, Neuquén, epicentro de esta riqueza hidrocarburífera, recibe únicamente el 13% del valor de cada barril de petróleo producido, una cifra que considera insuficiente y desproporcionada frente a las responsabilidades que asume.

Figueroa enfatizó que, desde la perspectiva de las finanzas provinciales, esta ecuación se traduce en un escenario de "todo costo". La expansión de la actividad en Vaca Muerta, con su consecuente explosión demográfica y económica, genera una demanda exponencial de infraestructura, servicios públicos, vivienda, salud y educación. Estos requerimientos recaen directamente sobre la administración provincial, que debe financiar y gestionar una infraestructura y servicios que crecen a la par de la producción, pero sin una compensación económica equitativa que alivie la carga fiscal.

La crítica del gobernador subraya una problemática recurrente en regiones productoras de commodities: la tensión entre el beneficio nacional o corporativo y el impacto local. A pesar de ser un motor económico clave para Argentina, el desarrollo de Vaca Muerta impone presiones significativas sobre los presupuestos de Neuquén, lo que podría comprometer la calidad de vida de sus habitantes y la sostenibilidad a largo plazo del crecimiento de la región si no se reequilibra la distribución de ingresos.

Este planteamiento abre el debate sobre la necesidad de revisar los esquemas de regalías y participación de las provincias en la renta petrolera. Un modelo de distribución más justo y equitativo permitiría a Neuquén y a otras provincias productoras invertir adecuadamente en su desarrollo, afrontar los desafíos ambientales y sociales inherentes a la industria, y asegurar que la riqueza generada por sus recursos naturales se traduzca en un verdadero bienestar y progreso para sus comunidades.