Ucrania golpea importante refinería de Gazprom en los Urales
Ucrania lanzó un ataque con drones contra la refinería Neftekhim Salavat de Gazprom en la región de los Urales, Rusia, con una capacidad de 200.000 barriles por día. Este
Ucrania llevó a cabo un nuevo y significativo ataque contra la infraestructura energética rusa el jueves, golpeando el complejo Neftekhim Salavat de Gazprom en la región de los Urales. Este ataque, que se produce en un momento de intensificación de las ofensivas de Kyiv, ha forzado a Moscú a restringir las exportaciones de combustible e incluso a recurrir a la importación de gasolina. La refinería, con una capacidad de procesamiento de 200.000 barriles por día, se encuentra en la región de Bashkortostán, a unos 1.200 kilómetros al este de Moscú.
Según el Estado Mayor General de Ucrania, el impacto del dron causó un incendio en las instalaciones, que rápidamente generó alarmas sobre la seguridad energética rusa. Este incidente se enmarca en una estrategia ucraniana de atacar objetivos clave dentro del territorio ruso, buscando afectar la capacidad logística y económica del país. Los ataques previos a otras refinerías rusas ya habían generado interrupciones en la producción de combustible, elevando la presión sobre el mercado interno ruso.
El gobernador regional, Radiy Khabirov, confirmó que los restos de un dron caído provocaron un incendio en la zona industrial de Salavat, aunque evitó identificar específicamente la instalación dañada. La cautela en la declaración oficial rusa contrasta con la afirmación directa de Ucrania, lo que sugiere la sensibilidad del Kremlin ante la exposición de sus vulnerabilidades energéticas. La refinería Neftekhim Salavat es una de las más grandes de Rusia y juega un papel crucial en la producción de productos petroquímicos y combustibles.
La serie de ataques ucranianos a refinerías rusas tiene implicaciones significativas para los mercados energéticos globales. Al reducir la capacidad de refinación de Rusia, uno de los mayores exportadores de petróleo del mundo, se podría generar una volatilidad adicional en los precios del combustible. Además, la necesidad de Rusia de importar gasolina subraya la eficacia de esta campaña de ataques para mermar su autosuficiencia energética y su capacidad para sostener el esfuerzo bélico, complicando aún más el panorama geopolítico y económico internacional.