Neuquén extiende por 180 días la emergencia hídrica: Alicurá opera bajo su nivel normal y vertederos del Limay registran cero caudal

El gobierno de Neuquén ha prorrogado por seis meses la emergencia hídrica en la provincia, debido a que las condiciones climáticas e hidrológicas no han mejorado sustanci

El Gobierno de Neuquén ha resuelto extender por 180 días el Estado de Emergencia Hídrica, Social y Productiva, una medida que rige en la provincia desde octubre de 2025. La decisión, instrumentada mediante un decreto, se fundamenta en los reportes de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC), los cuales confirman que las circunstancias climáticas e hidrológicas que dieron origen a la emergencia no han experimentado una mejora significativa. Esta prolongación sin modificar su alcance otorga continuidad a las facultades y mecanismos de coordinación establecidos para afrontar la situación.

Según el informe oficial, los niveles de los embalses y los caudales salientes se mantienen en mínimos históricos, evidenciando un déficit que el decreto califica de estructural y que el régimen actual de precipitaciones no ha logrado revertir. Esta situación impacta directamente en la capacidad de generación hidroeléctrica de la región. La central Alicurá, considerada la cabecera del sistema del río Limay y equipada con cuatro turbinas Francis de 250 megavatios cada una, opera actualmente con su embalse a 698,36 metros sobre el nivel del mar, lo que representa 2,14 metros por debajo de su nivel mínimo normal de operación de 700,50 metros.

Si bien Alicurá muestra un déficit preocupante, la situación aguas abajo en el río Limay presenta variaciones. La represa Piedra del Águila registra 578,33 metros sobre un mínimo normal de 576, lo que le otorga un margen de 2,33 metros, aunque aún se encuentra 8,21 metros por debajo de su máximo normal. Por su parte, El Chocón marca 374,91 metros frente a un mínimo normal de 372. Un aspecto crítico es que las tres centrales del Limay (Alicurá, Piedra del Águila y El Chocón) mantienen sus vertederos en cero, lo que implica que la totalidad del caudal entrante, como los 1.387 metros cúbicos por segundo que ingresaron a Piedra del Águila, es utilizado para turbinar o para almacenar, sin excedentes.

En el río Neuquén, el panorama es ligeramente distinto. Los Barreales opera a 414 metros, con su piso normal en 413, mientras que Mari Menuco se sitúa a 413,38 metros, a apenas 12 centímetros de su máximo normal de 413,50. Este comportamiento es habitual en el complejo Cerros Colorados durante el invierno, donde Los Barreales actúa como atenuador de crecidas y reserva volumen para el lago que alimenta la central Planicie Banderita, de 458 megavatios. No obstante, la persistencia de la emergencia hídrica subraya la vulnerabilidad del sistema energético regional ante la escasez de recursos hídricos.