Proveedores petroleros instan a proteger la cadena de valor local ante la apertura de importaciones

El Grupo Argentino de Proveedores Petroleros (GAPP) ha hecho un llamado para preservar y fortalecer la cadena de valor local en el sector de petróleo y gas. Argumentan qu

La industria petrolera y gasífera de América Latina enfrenta un desafío crucial: la tensión entre la promoción de la producción local y la apertura a las importaciones. En Argentina, el Grupo Argentino de Proveedores Petroleros (GAPP) ha levantado la voz, subrayando la imperiosa necesidad de preservar y potenciar la cadena de valor local. Esta postura surge en un contexto donde la liberalización de las importaciones podría erosionar la competitividad de las empresas nacionales, poniendo en riesgo puestos de trabajo y el desarrollo tecnológico endógeno.

Representantes de empresas asociadas al GAPP, durante recientes encuentros del tipo "Supplier Day", enfatizaron que el trabajo conjunto entre las operadoras de petróleo y gas y la red de proveedores locales es el pilar fundamental para sostener la industria. La premisa es clara: una cadena de valor robusta y localmente integrada no solo garantiza la eficiencia operativa, sino que también fomenta la innovación y la adaptación a las particularidades del mercado regional, lo cual es vital para la resiliencia del sector.

La apertura a las importaciones, si bien puede generar eficiencias a corto plazo en ciertos rubros, conlleva el riesgo de desmantelar capacidades productivas y de servicio construidas a lo largo de décadas. Los proveedores locales invierten constantemente en infraestructura, tecnología y capacitación, creando un ecosistema industrial que trasciende el mero suministro de bienes y servicios. Su existencia es fundamental para la soberanía tecnológica y para la capacidad de respuesta del sector energético ante posibles shocks externos.

Por ello, el llamado del GAPP no solo apela a la solidaridad, sino a una visión estratégica de largo plazo. Integrar a los proveedores locales en la planificación y ejecución de proyectos de exploración y producción es esencial para construir un sector energético sostenible y robusto. Esto implica desarrollar mecanismos de colaboración, compartir riesgos y beneficios, y establecer políticas que incentiven la inversión y el desarrollo de capacidades productivas en el ámbito nacional, asegurando que el crecimiento del sector beneficie a toda la economía y su fuerza laboral.