Argentina lanza licitación AMBA I: US$ 800 millones para ampliar el sistema eléctrico de Buenos Aires
La Secretaría de Energía de Argentina ha convocado a una licitación pública nacional e internacional para la expansión AMBA I del sistema de transporte eléctrico del Área
La Secretaría de Energía del Ministerio de Economía de Argentina ha anunciado la convocatoria a una licitación pública nacional e internacional para la construcción, operación y mantenimiento privado de AMBA I, un proyecto vital para la ampliación del sistema de transporte eléctrico en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Con una inversión estimada de US$ 800 millones, que será financiada íntegramente por el concesionario sin requerir recursos fiscales, esta obra busca reforzar la infraestructura energética de una zona que concentra alrededor del 40% de la demanda eléctrica nacional.
El alcance de AMBA I es ambicioso, comprendiendo la construcción de 270 kilómetros de nuevas líneas de transmisión de alta tensión en 500 kV, 220 kV y 132 kV. A esto se suma una estación transformadora completamente nueva en Plomer, con relaciones 500/220/132 kV, sistemas de compensación reactiva (STATCOM) y otras obras complementarias para la conexión con las distribuidoras de la región. Se proyecta que el conjunto de estas mejoras incrementará la capacidad de demanda del sistema en aproximadamente 2.000 MW, aliviando la presión sobre una red actualmente saturada.
Estratégicamente, la traza de 500 kV partirá de la central nuclear Atucha II, extendiéndose unos 100 kilómetros hasta Plomer, desde donde un doble tendido de 35 kilómetros llegará a Ezeiza. La nueva estación de Plomer se ubicará entre la central nuclear y el nodo sur del anillo metropolitano, en un entorno cercano a General Rodríguez y Abasto, consolidando un punto neurálgico para la distribución de energía. Según el cronograma oficial, la presentación y apertura del Sobre N° 1, de calificación técnica y financiera, está prevista para el 9 de diciembre de 2026, con la adjudicación final estimada para comienzos de 2027.
Un aspecto clave que busca garantizar la viabilidad y atractivo del proyecto es la posibilidad para el adjudicatario de solicitar su adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Esta resolución, que la Secretaría de Energía venía analizando, es fundamental para brindar un marco de estabilidad y previsibilidad a una inversión de gran magnitud, incentivando la participación del capital privado en el desarrollo de infraestructura crítica para el país. AMBA I representa un paso significativo en la modernización y expansión de la matriz energética argentina, vital para su desarrollo socioeconómico.