Oro roza máximo de dos meses: Impulso por tensión petrolera tras estancamiento del acuerdo Irán-EE. UU.

El precio del oro ha alcanzado su nivel más alto en dos meses, impulsado en parte por los elevados precios del petróleo. Esta alza en los crudos se atribuye al estancamie

El oro experimentó un significativo ascenso el martes, acercándose a los $4,450 la onza y marcando su mejor desempeño en aproximadamente dos meses. Esta tendencia alcista en el metal precioso se vincula estrechamente con la persistencia de precios elevados en el mercado petrolero global. La estabilidad en los costos del crudo, a su vez, se ha visto influenciada por la percepción de un estancamiento en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, centradas en la reapertura del estratégico Estrecho de Ormuz.

El Estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más críticas del mundo para el transporte de petróleo, actuando como un cuello de botella para una parte considerable del suministro global. Cualquier incertidumbre o tensión en esta región tiende a generar preocupación en los mercados energéticos, llevando a un aumento en los precios del petróleo por el temor a interrupciones en el suministro. La falta de progreso en un acuerdo entre Washington y Teherán sobre esta vital arteria marítima ha mantenido las primas de riesgo elevadas en el crudo, repercutiendo indirectamente en otros commodities como el oro, que a menudo actúa como refugio seguro en tiempos de incertidumbre geopolítica y económica.

Además del factor geopolítico y petrolero, los operadores financieros se mantienen en vilo ante la inminente publicación del informe de inflación (IPC) de Estados Unidos, previsto para el miércoles. Este dato es crucial, ya que podría determinar si un aumento de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal en septiembre queda definitivamente descartado. Un enfriamiento de la inflación podría aliviar la presión sobre la Fed para endurecer su política monetaria, lo que a su vez podría ser percibido como favorable para los activos no rentables como el oro.

El repunte de los metales preciosos no se limitó al oro; la plata también superó los $65 por segunda sesión consecutiva, extendiendo su ascenso a un máximo de siete semanas. Este rally generalizado encuentra sus raíces en el informe de empleo del viernes anterior, que reveló que la economía estadounidense perdió 23,000 puestos de trabajo en julio. Este dato inesperado redujo significativamente las probabilidades de una subida de tasas en septiembre por parte de la Fed, alimentando un sentimiento más optimista en el mercado de metales, que a menudo se beneficia de entornos de tasas de interés más bajas o estables.