¿Qué Implica Reabrir una Central Nuclear?
El expresidente Trump ha delineado planes para expandir la capacidad nuclear de Estados Unidos mediante la construcción de nuevas centrales y la reactivación de reactores
En Estados Unidos, la administración del expresidente Donald Trump ha manifestado su ambición de expandir significativamente la capacidad de energía nuclear del país. Esta iniciativa busca materializarse a través del desarrollo de nuevos proyectos y, de manera crucial, la restauración de reactores nucleares que actualmente se encuentran fuera de servicio. La apuesta por la energía atómica busca reforzar la base energética nacional y asegurar una fuente de electricidad estable y de bajas emisiones.
Sin embargo, la tarea de reactivar reactores en desuso dista mucho de ser un simple encendido de interruptores. El sector nuclear se rige por algunas de las normativas de seguridad más rigurosas del mundo, lo que implica que cualquier intento de poner en marcha una planta o reactor inactivo debe pasar por un exhaustivo proceso de evaluación y adaptación. En mayo de 2025, el expresidente Trump emitió una orden ejecutiva titulada “Reinvigorando la Base Industrial Nuclear”, que detalla un ambicioso plan.
Dicha orden ejecutiva delineaba planes específicos para iniciar la construcción de diez nuevos grandes reactores y sumar 5 gigavatios (GW) de potencia a los reactores nucleares existentes para el año 2030. Esta estrategia subraya la intención de Estados Unidos de revertir la tendencia de cierre de plantas nucleares observada en décadas recientes y de consolidar su posición como líder en la generación de energía atómica, una fuente vital para la seguridad energética y la descarbonización.
La viabilidad de estos proyectos no solo dependerá de la voluntad política, sino también de la capacidad de la industria para superar los enormes desafíos técnicos, financieros y regulatorios asociados con la construcción de nuevas instalaciones y, especialmente, con la modernización y recertificación de las antiguas. La inversión requerida, la disponibilidad de personal cualificado y la aceptación pública de la energía nuclear serán factores determinantes en la consecución de estos objetivos estratégicos.