TotalEnergies se reorienta hacia los combustibles fósiles y fija su interés en el bloque offshore donde YPF y ENI apuestan al pre-sal del Atlántico Sur
TotalEnergies está ejecutando una significativa reorientación estratégica, desinvirtiendo en licencias eólicas en EE. UU. por 1.000 millones de dólares para redirigir cap
TotalEnergies, una de las mayores empresas energéticas del mundo, ha marcado un giro estratégico contundente en su modelo de negocio, redirigiendo capital desde las energías renovables hacia el upstream convencional de petróleo y gas. La compañía francesa acaba de desprenderse de sus licencias eólicas offshore en Estados Unidos, específicamente en las costas de Nueva York y Carolina del Norte, en un acuerdo con el gobierno de Donald Trump que le reportó una compensación de aproximadamente 1.000 millones de dólares. Este capital será ahora destinado a proyectos de gas y petróleo en Estados Unidos, un movimiento que su CEO, Patrick Pouyaneé, refrendó durante el CERAWeek 2026.
Este no es un movimiento aislado, sino la señal más clara de un repliegue estratégico que TotalEnergies viene delineando desde 2025. En ese año, la empresa ya había vendido dos bloques no convencionales en fase piloto en Vaca Muerta, Argentina (Rincón La Ceniza y La Escalonada), a YPF por 500 millones de dólares. Estas desinversiones, valuadas en torno a 10.000 dólares por acre, fueron justificadas por la necesidad de concentrarse en activos con un mayor retorno de inversión, marcando un camino explícito hacia el offshore profundo y los proyectos de gas y petróleo de alto potencial.
Con el capital liberado y una dirección estratégica definida, TotalEnergies evalúa ahora su ingreso al bloque OFF-5 en aguas uruguayas. Este proyecto, formalizado en noviembre de 2025 como una joint venture 50/50 entre YPF y ENI bajo operación italiana, emerge como un destino clave para la compañía francesa. La relación íntima de TotalEnergies con la geología que el OFF-5 busca replicar es fundamental: fue la empresa la que descubrió el yacimiento Venus en la Cuenca Orange de Namibia en 2022, un hallazgo que validó el sistema petrolífero pre-sal del margen africano y desató un interés global por su espejo geológico al otro lado del Atlántico. Nadie en la industria posee una autoridad técnica comparable para leer el potencial del margen americano como la compañía que perforó Venus.
El bloque OFF-5 abarca una vasta extensión de 16.845 km² en un régimen offshore ultraprofundo, con batimetrías que van desde los 2.500 hasta los 4.100 metros. El objetivo principal es el mismo play aptiano lacustrino pre-sal que ha producido mega-hallazgos en Namibia. El programa exploratorio inicial contempla la perforación de un pozo exploratorio (wildcat rank) para el período 2027-2028, con una profundidad total estimada de 6.200 metros y un CAPEX de entre 180 y 220 millones de dólares por pozo. ENI ha acordado financiar íntegramente este primer pozo bajo un esquema de "carried interest", lo que subraya la confianza en el potencial del proyecto y la seriedad de la apuesta por el pre-sal del Atlántico Sur.