Los Yacimientos de Vaca Muerta Acercan la Producción de Shale Oil a Superar los 600 Mil Barriles por Día

Vaca Muerta, con YPF como principal operador, consolida su rol como motor del upstream argentino, acercando la producción de shale oil a superar los 600 mil barriles por

La formación de Vaca Muerta, en Argentina, se reafirma como el epicentro del sector energético del país, con una producción de shale oil que se encamina a superar la barrera de los 600 mil barriles por día. Liderada por YPF, la roca madre de la Cuenca Neuquina no solo ha superado el pico de producción de crudo nacional de 1998, sino que continúa acortando la distancia hacia nuevos umbrales, consolidando su vital papel en el upstream argentino. Este crecimiento sostenido, que también se extiende al gas no convencional, es crucial para las perspectivas energéticas de la nación.

Según un reciente informe de Economía & Energía, la consultora de Nicolás Arceo, el segmento no convencional de Vaca Muerta alcanzó en febrero de 2026 una producción de 591 mil barriles diarios de petróleo. Más allá de esta cifra, la industria neuquina en su conjunto registró 603.793 barriles por día, llevando la producción total de crudo del país a 874.000 barriles diarios. Paralelamente, la producción de shale gas también experimentó un repunte significativo, llegando a 78 millones de metros cúbicos por día (MMm³/d), un aporte estratégico frente a la demanda invernal y las oportunidades de exportación estacional. La expansión de la infraestructura de transporte y la futura puesta en marcha de la plataforma exportadora de GNL en 2027 son factores clave que sostienen este dinamismo.

El éxito de Vaca Muerta se concentra en un grupo selecto de yacimientos que actúan como verdaderos motores productivos. Loma Campana, operado por YPF en sociedad con Chevron, lideró la producción de petróleo no convencional con 96,9 mil barriles diarios en febrero, manteniendo una sólida ventaja. La Amarga Chica, también con YPF como operador y ahora en sociedad con Vista, exhibió un salto interanual del 56,5 kbbl/d a 81,2 kbbl/d. Por su parte, Bajada del Palo Oeste, buque insignia de Vista, elevó su producción de 50,3 kbbl/d a 66 kbbl/d, impulsado por nuevos pozos y una optimización de la productividad.

Bandurria Sur, otro proyecto de YPF en conjunto con Shell y Vista (tras la adquisición de la parte de Equinor), contribuyó con un aumento de 13,3 kbbl/d, pasando de 59,6 kbbl/d a 81,1 kbbl/d, reafirmando su posición entre los de mejor desempeño. Este patrón de crecimiento concentrado en pocas concesiones estratégicas es una característica del mapa productivo actual, que condiciona y define el dinamismo general de la Cuenca Neuquina. La inversión continua y el desarrollo tecnológico en estos bloques son fundamentales para que Argentina mantenga su sendero ascendente en la producción de hidrocarburos no convencionales.