Empresas zulianas soportan 40 horas semanales sin electricidad, alerta Fedecámaras Zulia

El sector empresarial en el estado Zulia, Venezuela, sufre graves interrupciones eléctricas, con un promedio de 40 horas semanales sin servicio, según denuncia Fedecámara

El estado Zulia, motor económico y petrolero de Venezuela, enfrenta una profunda crisis eléctrica que está llevando al límite la operatividad de su sector empresarial. Fedecámaras Zulia ha denunciado que las empresas de la región deben soportar, en promedio, al menos 40 horas sin suministro eléctrico a la semana, una cifra alarmante que refleja la precariedad de la infraestructura energética nacional. Esta intermitencia crónica no solo interrumpe la producción, sino que también genera pérdidas incalculables y socava la confianza para la inversión.

La crisis eléctrica venezolana es un problema sistémico que se ha agudizado con el paso de los años, impactando por igual a todos los sectores. Desde el comercio hasta la industria manufacturera y de servicios, ninguna actividad económica es inmune a los efectos devastadores de los apagones prolongados y no programados. En una región como Zulia, que paradójicamente posee vastos recursos energéticos, la falta de una energía eléctrica confiable se convierte en un obstáculo insalvable para el desarrollo y la recuperación económica.

Las consecuencias de esta situación son múltiples y graves para el tejido empresarial. Las empresas se ven obligadas a reducir drásticamente sus horarios de operación, invertir en costosos equipos de generación propia que elevan sus costos fijos y de mantenimiento, o incluso cesar actividades ante la imposibilidad de mantener un flujo de trabajo constante. Esta inestabilidad energética no solo provoca la pérdida de producción y oportunidades de negocio, sino que también deteriora la maquinaria, aumenta los riesgos operativos y desincentiva la creación de nuevos empleos, exacerbando la ya compleja situación socioeconómica de la región.

Ante este panorama desalentador, Fedecámaras Zulia hace un llamado urgente a las autoridades para que se tomen medidas concretas y efectivas que permitan estabilizar el servicio eléctrico. La reactivación y modernización de las centrales eléctricas, la inversión en mantenimiento de la red de transmisión y distribución, y una política energética a largo plazo son consideradas esenciales para garantizar la operatividad empresarial y la calidad de vida de los ciudadanos. La recuperación del Zulia y, por ende, de gran parte de la economía nacional, depende críticamente de una solución a la crisis energética.