Primer GNL argentino: la planta de licuefacción del MKII, lista en China, marca el inicio del ensamblaje del segundo buque de Southern Energy

La planta de licuefacción del proyecto MKII, destinada a la segunda unidad flotante de GNL de Southern Energy en Argentina, ha finalizado su construcción en China. Este h

La industria energética argentina avanza a pasos agigantados hacia la producción de Gas Natural Licuado (GNL) con un importante anuncio desde China. La planta de licuefacción del proyecto MKII, parte esencial de la segunda unidad flotante que Southern Energy (SESA) operará en el Golfo San Matías, en Río Negro, ya se encuentra lista. Este desarrollo representa un salto significativo, siguiendo los pasos de la primera unidad, el Hilli Episeyo, y marca el inicio de la fase de ensamblaje de este innovador buque.

La imponente estructura, que mide 85 por 62 metros, fue botada en el astillero Yantai CIMC Raffles, en China. Este megabloque flotante se insertará de manera precisa entre las secciones de proa y popa de un metanero que actúa como casco donante, el cual ha sido cortado en dos para esta conversión. Lo que se observa en el dique es un proceso que asemeja una cirugía de casco, más que un simple montaje. Una vez integrado, el buque alcanzará una eslora de aproximadamente 390 metros y una manga de 70 metros, convirtiéndose en una robusta plataforma flotante.

El diseño MKII de Golar LNG, que se diferencia del MKI utilizado en el Hilli Episeyo y el Gimi, se basa en un enfoque modular innovador. Este método implica seccionar un buque transportador existente para introducir un cuerpo nuevo en su parte central. Este bloque central, que ahora flota, albergará la planta de licuefacción completa, equipada con tecnología PRICO licenciada por Black & Veatch. La estrategia de fabricación por módulos permite trabajar simultáneamente en diferentes frentes, acondicionando las mitades del casco mientras se construye el bloque central y los módulos de proceso, prometiendo un plazo de construcción de alrededor de treinta y seis meses por unidad, aunque exige una extrema precisión en la coordinación.

El presupuesto total asignado para esta compleja conversión asciende a 2.200 millones de dólares, una cifra que contempla no solo el buque donante y la supervisión del astillero, sino también repuestos, tripulación, entrenamiento, contingencias y el traslado final hasta el sitio de operación. Al cierre del primer trimestre, la firma Southern Energy ha invertido ya 1.200 millones de dólares. Con la planta de licuefacción a flote, el proyecto entra ahora en la fase crucial de unión de todas las partes, transformando la fabricación individual en un ensamblaje integral que promete impulsar la capacidad de exportación de GNL de Argentina.