Argentina: Prorrogan concesión de complejos hidroeléctricos El Cadillal, Escaba y Pueblo Viejo en Tucumán

El Gobierno argentino prorrogó hasta el 15 de diciembre de 2026 la concesión de los complejos hidroeléctricos El Cadillal, Escaba y Pueblo Viejo en la provincia de Tucumá

El Gobierno argentino, a través de la Secretaría de Energía, ha dispuesto una prórroga de la concesión de los complejos hidroeléctricos El Cadillal, Escaba y Pueblo Viejo, ubicados en la provincia de Tucumán. La concesionaria, Hidroeléctrica Tucumán S.A., deberá continuar operando las instalaciones y cumpliendo todas las obligaciones contractuales hasta el 15 de diciembre de 2026. Esta decisión se tomó mediante la Resolución 168/2026, invocando el artículo 67.1 del contrato de concesión, ante el vencimiento del plazo original de treinta años, que se cumplió el 30 de julio de 2026, fecha en que la toma de posesión había ocurrido en 1996.

La medida busca fundamentalmente preservar la seguridad de las personas y de los bienes asociados a la operación de estas infraestructuras críticas. La Ley 15.336, en su artículo 21 bis, establece que, al término de cualquier concesión hidroeléctrica, el Estado nacional debe convocar a una licitación pública de alcance nacional e internacional para otorgar una nueva. Este marco legal ya fue invocado recientemente por la misma Secretaría de Energía para la licitación de Los Nihuiles en conjunto con la provincia de Mendoza, un activo de mucha mayor envergadura.

Los complejos de Tucumán representan una parte de menor escala dentro de las concesiones hidroeléctricas privatizadas en la década de los noventa. Según el Organismo Regulador de Seguridad de Presas (ORSEP), El Cadillal cuenta con una potencia instalada de 13 MW y una generación media anual de 48 GWh, mientras que Escaba posee 18 MW y 69 GWh. La concesionaria declara un total de 52 MW para los tres complejos y una producción anual de 170.000 MWh. En comparación, otras concesiones vencidas, como el Sistema Diamante (388 MW), también han sido prorrogadas, y Piedra del Águila fue adjudicada por 245 millones de dólares.

Es importante destacar que el valor de estas tres presas no radica únicamente en su capacidad de generación eléctrica. El ORSEP señala que los usos predominantes para El Cadillal y Escaba incluyen la atenuación de crecidas, el riego y, en tercer lugar, la generación eléctrica. Estas dos obras, cuyas operaciones iniciaron en 1948 (Escaba) y 1966 (El Cadillal), son vitales para la regulación hídrica de la llanura tucumana, además de contribuir al despacho de energía al sistema interconectado nacional. La prórroga asegura la continuidad de estos servicios esenciales mientras se define su futuro a largo plazo.