Neuquén: Gobernador Figueroa se opone a la flexibilización de la Ley de Tierras para la venta a extranjeros
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, ha complicado las chances de aprobar reformas a la Ley de Tierras que ampliarían los límites para la venta a extranjeros. Figu
El gobernador de la provincia de Neuquén, Rolando Figueroa, ha generado un significativo revés para las intenciones del oficialismo nacional, La Libertad Avanza, de aprobar reformas a la Ley de Tierras que buscan ampliar los límites de propiedad para la venta a extranjeros. Figueroa se ha plantado firmemente en contra de la flexibilización de esta normativa, una decisión que cobra especial relevancia dada la importancia estratégica de Neuquén como epicentro de la producción de hidrocarburos no convencionales en Argentina.
En declaraciones recientes, el mandatario provincial fue enfático al señalar: "No estamos de acuerdo con la extranjerización de la tierra y no vamos a acompañar iniciativas que avancen en ese sentido". Esta postura ha sido refrendada con la confirmación de que la senadora Julieta Corroza, afín a su bloque, emitirá un voto negativo en la Cámara Alta. La decisión de Figueroa complica considerablemente el panorama para el gobierno central, que busca atraer capitales foráneos para reactivar la economía, incluyendo el crucial sector energético.
La relevancia de esta discusión para el sector energético es innegable. Neuquén alberga la vasta formación de Vaca Muerta, uno de los yacimientos de shale gas y petróleo más grandes del mundo, cuya explotación requiere masivas inversiones de capital extranjero y una considerable extensión de terreno para infraestructura, perforación y transporte. Restricciones o incertidumbres sobre la propiedad de la tierra para inversores foráneos podrían desalentar proyectos clave, afectar la planificación a largo plazo y elevar los costos operativos para las empresas petroleras y gasíferas que buscan expandir su presencia en la región, así como para futuros desarrollos en energías renovables o minería.
La oposición del gobernador neuquino subraya la tensión entre la necesidad de atraer inversión extranjera y la preocupación por la soberanía territorial y el control de los recursos naturales. Este debate no solo impacta la viabilidad de proyectos energéticos a gran escala, sino que también plantea interrogantes sobre la política de desarrollo económico de Argentina y su capacidad para equilibrar la atracción de capital con la protección de intereses nacionales. La votación en el Senado será crucial para definir el rumbo de estas políticas.