Estados Unidos busca asegurar el suministro doméstico de metales críticos y de baterías

El Departamento de Comercio de EE. UU. ha propuesto restringir por un año las exportaciones de "black mass" y desechos de tungsteno sin licencia. Esta medida busca garant

La Oficina de Industria y Seguridad (BIS) del Departamento de Comercio de Estados Unidos está implementando nuevas restricciones para las exportaciones de "black mass" y desechos de tungsteno, exigiendo una licencia para su envío fuera del país por un período de un año. Esta medida proactiva tiene como objetivo principal asegurar el suministro doméstico de estos metales, considerados vitales para la economía y la seguridad nacional, dada su criticidad en diversas cadenas de valor industriales.

Esta decisión regulatoria temporal, actualmente en fase de solicitud de comentarios públicos, emana de una Determinación Presidencial emitida la semana pasada. Dicha determinación se fundamenta en la Sección 101 de la Ley de Producción de Defensa (DPA), un marco legal que permite al gobierno federal movilizar la base industrial en tiempos de emergencia o para asegurar recursos esenciales. En el contexto actual, la DPA subraya la escasez de "minerales y materiales críticos recuperables" (CMMs), justificando la necesidad de salvaguardar su disponibilidad dentro del territorio estadounidense.

La "black mass" es un término que se refiere a los materiales activos de baterías de iones de litio trituradas y recicladas, conteniendo metales valiosos como litio, cobalto, níquel y manganeso. Su retención doméstica es fundamental para el desarrollo de una cadena de suministro de baterías robusta y sostenible, esencial para la transición energética, la industria de vehículos eléctricos y el almacenamiento de energía renovable. Por su parte, el tungsteno es un metal estratégico utilizado en una amplia gama de aplicaciones, desde componentes militares y aeroespaciales hasta herramientas de corte y filamentos, dada su excepcional dureza y resistencia a altas temperaturas.

La política de Washington refleja una preocupación creciente a nivel global por la seguridad del suministro de minerales críticos. En un panorama geopolítico complejo y con una demanda creciente de tecnologías de energía limpia, las naciones buscan fortalecer sus capacidades domésticas de procesamiento y reciclaje para reducir la dependencia de fuentes externas. La restricción de exportaciones es un paso significativo en la estrategia estadounidense para construir resiliencia en sus cadenas de suministro de materiales, asegurando que los recursos valiosos de reciclaje y desecho permanezcan en el país para su posterior procesamiento y reutilización.