Cuenta regresiva para exportar GNL argentino: el Hilli Episeyo dejó hoy Camerún y navega hacia Singapur, paso previo para su último tramo a Río Negro

La unidad flotante de licuefacción (FLNG) Hilli Episeyo ha iniciado su trayecto final hacia Argentina, tras concluir ocho años de operación en Camerún. El buque de Golar

Una cuenta regresiva ha comenzado para la ambiciosa iniciativa de Argentina de convertirse en un exportador clave de gas natural licuado (GNL). La unidad flotante de licuefacción (FLNG) Hilli Episeyo, propiedad de Golar LNG, zarpó recientemente de las aguas de Camerún, marcando el inicio de su viaje hacia el golfo San Matías, en Río Negro, Argentina. Este movimiento estratégico representa el primer paso concreto para establecer una infraestructura robusta que permitirá al país sudamericano capitalizar sus vastas reservas de gas.

Tras ocho años de operación ininterrumpida frente a las costas de Kribi, Camerún, el Hilli Episeyo se dirige ahora a Singapur. Allí, en los astilleros de Seatrium, se someterá a una fase crucial de acondicionamiento industrial. Estos trabajos incluirán mantenimiento mayor, una extensión de su vida útil, y la adaptación de la embarcación a las condiciones climáticas específicas de la Patagonia. Además, se instalará un avanzado sistema de amarre diseñado para su fondeo permanente en las aguas rionegrinas, optimizado para el bajo y predecible oleaje del golfo San Matías, garantizando una ventana operativa superior al 99% del tiempo.

Golar LNG ha detallado una inversión significativa para este reposicionamiento. Se ha presupuestado un costo de 350 millones de dólares para cubrir este período sin producción, que abarca las mejoras del buque, su traslado, gastos operativos, combustible y seguros. Al 31 de marzo de 2026, ya se habían ejecutado 50 millones de dólares de esta partida. El contrato con Southern Energy, con una duración de veinte años, compensa este desembolso, proyectando un resultado operativo antes de amortizaciones de 285 millones de dólares anuales para Golar, complementado por un componente variable vinculado al precio del GNL que exceda los 8 dólares por millón de BTU.

La llegada del Hilli Episeyo y el compromiso de operación comercial para el segundo semestre de 2027 subrayan el potencial de Argentina en el mercado global del GNL. Este proyecto no solo facilitará la monetización de las reservas de Vaca Muerta, sino que también posicionará al país como un actor relevante en la transición energética global. La infraestructura flotante ofrece flexibilidad y un tiempo de desarrollo más corto en comparación con las plantas terrestres, acelerando la capacidad de exportación y contribuyendo a la seguridad energética regional e internacional.