UNCTAD: Cierre del Estrecho de Ormuz amenaza la seguridad alimentaria global por crisis de fertilizantes
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) ha alertado sobre una potencial crisis de fertilizantes que podría comprometer la seguridad ali
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) ha emitido una grave advertencia sobre los riesgos inminentes para la seguridad alimentaria global, derivados de una potencial crisis en el suministro de fertilizantes. Según el organismo, un posible cierre del Estrecho de Ormuz, un punto neurálgico para el comercio marítimo internacional, podría desencadenar una escasez crítica de estos insumos esenciales. Los países del Golfo Pérsico son actores fundamentales en esta cadena, representando el 13% de las exportaciones mundiales de nitrógeno y el 9% de los nutrientes fosfatados, componentes vitales para la producción agrícola a escala planetaria.
El Estrecho de Ormuz, más allá de su papel en la exportación de fertilizantes, es un canal estratégico de una importancia energética incalculable. Por sus aguas transita aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y una cantidad significativa de gas natural licuado (GNL). Una interrupción en esta ruta no solo paralizaría el transporte de fertilizantes, sino que provocaría una escalada dramática en los precios del crudo y el gas, impactando directamente en los costos de producción y transporte de los fertilizantes, cuya fabricación es intensiva en energía (especialmente gas natural para el amoníaco). Este efecto dominó exacerbaría cualquier escasez y encarecería la comida a nivel global.
Las repercusiones de una crisis de fertilizantes por el cierre de Ormuz irían mucho más allá del sector agrícola. El aumento de los costos de los insumos y del transporte, impulsado por la volatilidad energética, se traduciría en una inflación alimentaria galopante, afectando desproporcionadamente a las economías más vulnerables y a las poblaciones de bajos ingresos. La interrupción de las cadenas de suministro de nutrientes esenciales para los cultivos podría provocar una caída drástica en la producción agrícola, llevando a déficits alimentarios, hambrunas localizadas y, potencialmente, a inestabilidad social en diversas regiones del mundo.
La alerta de la UNCTAD subraya la intrínseca conexión entre la geopolítica, la energía, el comercio internacional y la seguridad alimentaria. Eventos que afecten rutas comerciales críticas como el Estrecho de Ormuz tienen la capacidad de generar ondas de choque globales, poniendo de manifiesto la fragilidad de las cadenas de suministro contemporáneas. Ante este escenario, la diversificación de fuentes de energía y fertilizantes, la inversión en tecnologías agrícolas sostenibles y la promoción de la cooperación internacional se vuelven imperativas para mitigar los riesgos y asegurar la estabilidad de los mercados de commodities y el bienestar de la población mundial.