Residentes de Barquisimeto protestan ante Corpoelec por constantes interrupciones eléctricas

Comunidades de la ciudad de Barquisimeto, estado Lara, se movilizaron este lunes 4 de agosto de 2026 hacia las oficinas de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec).

La ciudad de Barquisimeto, capital del estado Lara, fue escenario este lunes 4 de agosto de 2026 de una significativa movilización ciudadana. Habitantes de diversas comunidades se congregaron frente a las instalaciones de Corpoelec para expresar su profundo descontento ante la persistencia de los apagones que, según denuncian, se han vuelto insoportables. Con pancartas y consignas, los manifestantes exigieron una respuesta inmediata y efectiva por parte de la empresa estatal responsable del suministro eléctrico en Venezuela.

Esta protesta no es un hecho aislado, sino que se enmarca en una problemática que aqueja a gran parte del territorio nacional. El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) venezolano ha experimentado un deterioro progresivo en la última década, marcado por la falta de inversión, el escaso mantenimiento preventivo y correctivo de la infraestructura, así como la deficiente gestión de los recursos. La estatal Corpoelec, encargada de la generación, transmisión y distribución de energía, ha sido objeto de críticas recurrentes por la incapacidad de garantizar un servicio continuo y de calidad.

Las consecuencias de estos cortes programados y no programados son devastadoras para la población. Los hogares se ven afectados en sus rutinas diarias, con la interrupción de actividades básicas como la preparación de alimentos y el acceso a la información. Comercios y pequeñas empresas sufren pérdidas económicas significativas debido a la imposibilidad de operar, mientras que sectores cruciales como la salud y la educación ven comprometida su operatividad, afectando directamente la vida de miles de ciudadanos.

Los residentes de Barquisimeto no solo demandan el fin de los apagones, sino también transparencia en la gestión del servicio y un plan de contingencia claro que permita a las comunidades afrontar esta crisis. La situación subraya la urgencia de abordar integralmente la problemática energética del país, que requiere no solo inversiones a gran escala, sino también una profunda revisión de las políticas y la gestión para restaurar la confiabilidad del suministro eléctrico en Venezuela.