Fallas Eléctricas y Presión Fiscal Asfixian el Comercio en Carora, Venezuela

El sector productivo del municipio Torres denuncia una combinación letal de presión tributaria excesiva y colapso de servicios básicos, especialmente las fallas eléctrica

En el municipio Torres, estado Lara, el sector productivo de Carora se encuentra al borde del colapso, enfrentando una crisis multifactorial que amenaza la subsistencia de sus comercios. Representantes empresariales y gremiales han alzado su voz para denunciar una presión tributaria que consideran desmedida y una progresiva precarización de los servicios públicos esenciales. Esta combinación letal está empujando a muchos negocios tradicionales al cierre definitivo, dejando un panorama desolador para la economía local.

Un componente crítico de esta crisis es la alarmante frecuencia y duración de las fallas eléctricas que azotan a Carora. Los apagones no solo interrumpen las operaciones diarias, sino que también generan pérdidas significativas en productos perecederos, dañan equipos electrónicos y elevan los costos operativos al obligar a los comerciantes a depender de generadores eléctricos, si es que pueden permitírselo. La intermitencia del suministro eléctrico se ha convertido en un obstáculo insalvable para mantener la productividad y la competitividad, limitando severamente los horarios de atención y la capacidad de ofrecer un servicio consistente a la ciudadanía.

La situación de Carora es un reflejo de la profunda crisis energética que atraviesa Venezuela, donde la infraestructura eléctrica ha sufrido un deterioro considerable durante años de desinversión y falta de mantenimiento. Las constantes fallas en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) impactan directamente no solo al comercio, sino también a la industria, la agricultura y la calidad de vida de los ciudadanos en todo el país. Esta fragilidad energética, sumada a una política fiscal percibida como "voraz", crea un ambiente de negocios insostenible que impide cualquier intento de recuperación económica.

El futuro del comercio en Carora pende de un hilo. Sin soluciones urgentes y coordinadas que aborden tanto la desproporcionada carga fiscal como la urgente necesidad de estabilizar y modernizar la infraestructura eléctrica, es previsible que la lista de negocios cerrados siga creciendo. La capacidad del sector productivo para generar empleo y bienestar en la región está directamente ligada a la provisión de servicios básicos confiables, especialmente el suministro eléctrico, cuya deficiencia se ha convertido en un estrangulador principal del desarrollo económico local y nacional.