ExxonMobil y Chevron registran ganancias conjuntas de 26.500 millones de dólares en un trimestre, generando críticas en EE. UU.
ExxonMobil y Chevron anunciaron ganancias combinadas de 26.500 millones de dólares en el segundo trimestre, impulsadas por una mayor producción, refinación de combustible
Las gigantes energéticas estadounidenses ExxonMobil y Chevron han reportado un impresionante resultado financiero conjunto de 26.500 millones de dólares en el segundo trimestre. Este notable desempeño se atribuye a un aumento significativo en la producción de petróleo, una mayor capacidad de refinación de combustible y la venta de sus productos en un mercado global alterado por conflictos internacionales. Sin embargo, estas ganancias extraordinarias no han pasado desapercibidas en Washington, donde se ha iniciado una investigación sobre las razones detrás del elevado costo de la gasolina para los consumidores.
En detalle, Chevron registró una ganancia neta récord de 12.200 millones de dólares, una cifra que representa casi cinco veces su beneficio del mismo período del año anterior. Por su parte, ExxonMobil obtuvo 14.500 millones de dólares, duplicando sus ganancias del segundo trimestre del año pasado y marcando su mejor resultado desde que los precios del petróleo se dispararon a raíz de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022. Estos resultados consolidan un período de bonanza para las grandes petroleras.
El contexto geopolítico ha sido un factor determinante en esta escalada de beneficios. La invasión de Ucrania por parte de Rusia desestabilizó profundamente los mercados energéticos globales, restringiendo la oferta y elevando drásticamente los precios del crudo. Adicionalmente, las tensiones relacionadas con el conflicto en Irán y su impacto en la producción del Golfo Pérsico también contribuyeron a enviar los precios del petróleo a niveles sin precedentes, creando un entorno altamente lucrativo para las empresas petroleras con operaciones a gran escala.
La reacción a estas ganancias ha sido mixta. Mientras los inversores celebran los sólidos resultados, figuras políticas como el expresidente Donald Trump han expresado su indignación, calificando las ganancias de "escandalosas" en un momento en que los consumidores enfrentan altos precios en las bombas. Esta situación subraya la tensión constante entre los beneficios corporativos en el sector energético y el impacto económico sobre los ciudadanos, impulsando debates sobre la regulación del mercado y la política energética en Estados Unidos.