VMOS, cuenta regresiva: con el oleoducto finalizado, el cuello de botella ahora se encuentra en el almacenamiento

El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) en Argentina ha completado su oleoducto principal, trasladando el enfoque hacia las terminales de Punta Colorada. Sin embargo, los

El ambicioso proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), crucial para la exportación de crudo desde la formación no convencional argentina, ha alcanzado un hito significativo con la finalización del tendido de su oleoducto. Con esta etapa completada, la atención se ha volcado hacia las obras de las terminales en Punta Colorada, un componente vital para la operatividad del sistema. YPF, la empresa líder del consorcio, ha informado ante la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados que estima la prueba de la primera carga para enero de 2027, proyectando un costo final de la obra de 2.976 millones de dólares. El avance global del proyecto, con corte a mayo, supera el 70%.

Sin embargo, a pesar del progreso general, ha surgido una preocupación crítica: el cuello de botella actual se encuentra en el almacenamiento terrestre. Días antes de la presentación de YPF, Miguel Galuccio, titular de Vista Energy y socio del consorcio, había detallado ante inversores que si bien el proyecto avanza bien con un 65% de ejecución global, el componente de almacenamiento terrestre es el más rezagado, con apenas un 38% de avance. En contraste, el oleoducto se reporta con un 82% de ejecución y la terminal marítima con un 73%. Esta disparidad en el progreso es clave para entender los desafíos futuros del VMOS.

La funcionalidad de una terminal de exportación de crudo depende fundamentalmente de una adecuada capacidad de almacenamiento. Mientras un oleoducto entrega el crudo de manera continua, los buques petroleros, especialmente los VLCC (Very Large Crude Carriers), cargan volúmenes masivos en una sola operación. La "playa de tanques" actúa como un colchón indispensable, acumulando el flujo constante del ducto hasta reunir el volumen necesario para una carga completa de buque. Sin este búfer, el sistema se vería atado al ritmo de los barcos, lo que podría implicar la interrupción del bombeo o el despacho con buques más pequeños, perdiendo la ventaja de costos y la eficiencia que justifica la inversión en una terminal de aguas profundas.

La terminal de Punta Colorada está diseñada para albergar seis tanques de 120.000 metros cúbicos cada uno, con dimensiones impresionantes de 82 metros de diámetro y 35 de altura. Cada tanque tiene una capacidad aproximada de 750.000 barriles. La terminal, preparada para operar con buques VLCC que pueden cargar hasta dos millones de barriles por viaje (el equivalente a casi tres tanques llenos por embarque), destaca la magnitud de la infraestructura proyectada. Por ende, la aceleración en la construcción de estos tanques de almacenamiento es imperativa para asegurar que el proyecto VMOS no solo esté físicamente completado, sino que también pueda operar a su máxima capacidad y eficiencia desde el primer día.