Indian Oil busca adquirir participaciones en buques gasíferos para optimizar costos de flete de GLP de EE. UU.

Indian Oil Corp. está buscando adquirir participaciones del 50% en buques gasíferos de gran tamaño, una iniciativa pionera para una refinería india. El objetivo es optimi

Indian Oil Corp. (IOC) ha anunciado una ambiciosa estrategia para fortalecer su cadena de suministro de gas licuado de petróleo (GLP) y mitigar la exposición a la volatilidad de los mercados de fletes. La compañía busca adquirir participaciones del 50% en buques gasíferos de muy gran tamaño (VLGC, por sus siglas en inglés), una medida que marca un hito al ser la primera refinería india en incursionar en la propiedad de este tipo de activos de transporte marítimo. Esta iniciativa responde directamente a la necesidad de gestionar el creciente volumen de GLP que se importará desde Estados Unidos en los próximos años.

La decisión de IOC se enmarca en un plan estratégico nacional de la India, que proyecta obtener hasta una cuarta parte de sus importaciones de GLP desde Estados Unidos para el año 2027. Al asegurar una participación directa en la flota de transporte, Indian Oil busca reducir significativamente los costos logísticos asociados al flete de estos volúmenes crecientes de combustible. El mercado de fletes marítimos, conocido por sus fluctuaciones, representa un riesgo que la compañía intenta minimizar mediante la integración vertical en su logística de suministro.

Según reportes del Business Standard, Indian Oil ya ha iniciado el proceso de licitación para la adquisición de estas participaciones. Los buques elegibles deben tener una capacidad de transporte que oscile entre 80.000 y 93.500 metros cúbicos y no deben exceder los 12 años de antigüedad. Este enfoque específico en VLGCs modernos y de gran capacidad subraya la intención de IOC de construir una infraestructura de transporte robusta y eficiente para su estrategia de seguridad energética.

Esta movida de Indian Oil Corp. no solo repercute en su propia estructura de costos y operaciones, sino que también podría sentar un precedente para otras grandes corporaciones energéticas en la región asiática. La búsqueda de mayor control sobre los eslabones críticos de la cadena de suministro, como el transporte, se convierte en una prioridad estratégica en un contexto global de creciente demanda energética y tensiones geopolíticas, asegurando la continuidad y eficiencia en el abastecimiento de combustibles esenciales.