China revende cargamento de GNL estadounidense recibido tras un año en lugar de importarlo

Compradores chinos que recibieron el primer cargamento de GNL de Estados Unidos en más de un año planean revenderlo en otros mercados. Esta estrategia busca aprovechar pr

Compradores chinos han decidido revender el primer cargamento de Gas Natural Licuado (GNL) estadounidense que recibieron en más de un año, en lugar de importarlo para consumo doméstico. Esta decisión estratégica, revelada por fuentes cercanas a los planes a Bloomberg, subraya la flexibilidad de los mercados energéticos globales y la adaptabilidad de los actores frente a las dinámicas de precios y las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China.

El cargamento en cuestión, procedente de la terminal de exportación de GNL Plaquemines, operada por Venture Global en Luisiana, Estados Unidos, llegó al puerto de Yangpu, en el sur de China, a principios de este mes. Esta entrega marcaba la primera vez en más de un año que gas estadounidense llegaba a costas chinas. Sin embargo, el hecho de que el gas fuera descargado en almacenamiento aduanero, y no directamente para uso interno, fue una señal clara de las intenciones de reventa de los compradores.

La principal motivación detrás de esta maniobra comercial es doble: por un lado, los compradores buscan beneficiarse de precios del GNL significativamente más altos en otros mercados internacionales en comparación con los precios internos o los que esperaban obtener en China. Por otro lado, la reventa les permite eludir el arancel del 25% que China impuso a las importaciones de GNL estadounidense en el contexto de la guerra comercial. Al reexportar el cargamento, los compradores evitan incurrir en este costo adicional, maximizando así sus márgenes de ganancia.

Esta operación destaca cómo las empresas de energía navegan un complejo entorno de tarifas comerciales y fluctuaciones de precios para optimizar sus operaciones. También refleja la naturaleza cada vez más interconectada y oportunista del mercado global de GNL, donde los cargamentos pueden desviarse a destinos más rentables en función de las condiciones del mercado en tiempo real, incluso antes de su entrada formal a un país.