Tráfico de tanqueros en el Mar Rojo cae a mínimo de varios meses tras amenazas Houthi
El tráfico de tanqueros a través del estrecho de Bab el-Mandeb en el Mar Rojo ha descendido a su nivel más bajo en varios meses, una situación atribuida directamente a lo
El tráfico de buques cisterna a través del estratégico estrecho de Bab el-Mandeb, que conecta el Mar Rojo con el Mar Arábigo, ha experimentado una drástica caída, alcanzando su nivel más bajo en varios meses. Este descenso significativo se registró el pasado domingo, con solo 11 tanqueros transportando productos básicos a través de este cuello de botella vital, según datos de envío de Kpler citados por Reuters.
La principal causa de esta desaceleración es la creciente actividad de los rebeldes Houthi, alineados con Irán, en Yemen. El tráfico en el Mar Rojo comenzó a ralentizarse hace aproximadamente una semana, después de que los Houthi anunciaran un bloqueo a los cargamentos saudíes y amenazaran con ataques directos a los tanqueros. Estas advertencias se materializaron con asaltos a la infraestructura petrolera saudí en la costa del Mar Rojo, incrementando los riesgos para la navegación.
El estrecho de Bab el-Mandeb es uno de los puntos de estrangulamiento más cruciales del mundo para el transporte de petróleo y gas, por donde transita una porción considerable del suministro energético global. Las interrupciones en esta ruta no solo afectan a las exportaciones de Arabia Saudita, uno de los mayores productores de petróleo del mundo, sino que también pueden tener repercusiones significativas en los mercados energéticos internacionales, alterando las cadenas de suministro y posiblemente influyendo en los precios del crudo.
La situación subraya la fragilidad de las rutas marítimas clave ante conflictos geopolíticos en curso. La escalada de tensiones en la región no solo representa un riesgo para la seguridad de los buques y sus tripulaciones, sino que también obliga a las compañías navieras a considerar rutas alternativas, más largas y costosas, o a afrontar primas de seguro elevadas. Esta dinámica podría conducir a un incremento en los costos de transporte de energía y, en última instancia, a un impacto en el consumidor final a nivel global.