María Emilia Soria, candidata en Río Negro, critica el impacto local de Vaca Muerta y sus proyectos de exportación
María Emilia Soria, actual intendenta de General Roca, acelera su campaña para la gobernación de Río Negro con una postura opositora a la gestión actual. Su crítica centr
María Emilia Soria, intendenta de General Roca y exdiputada nacional, ha intensificado el armado de su candidatura para la gobernación de Río Negro, presentándose como una fuerte voz opositora a la actual administración de Alberto Weretilneck. Su campaña se estructura en torno a una crítica incisiva sobre la dirección y los beneficios de los proyectos energéticos que atraviesan la provincia, especialmente aquellos vinculados a Vaca Muerta.
La principal preocupación de Soria radica en el impacto local de los proyectos de exportación que se gestan en Vaca Muerta. Según su perspectiva, Río Negro, a pesar de su ubicación estratégica y su rol en la cadena de valor de los hidrocarburos, se ha convertido en el "furgón de cola" de esta megainversión. Esto implica una insuficiencia en la retribución de los beneficios a la comunidad local y una falta de desarrollo endógeno que aproveche la riqueza de sus recursos naturales.
Esta postura crítica no es meramente política, sino que interpela directamente la política energética provincial y nacional. Soria subraya que, mientras el gobierno central y las grandes corporaciones energéticas impulsan la extracción y exportación, las comunidades rionegrinas no perciben una mejora sustancial en su calidad de vida ni una diversificación económica efectiva. La intendenta busca generar un debate sobre cómo los recursos naturales estratégicos deben generar un mayor valor agregado y desarrollo para la región que los alberga.
La estrategia de Soria busca resonar con sectores de la población que sienten que el crecimiento del sector energético no se traduce en prosperidad equitativa. Su discurso apunta a redefinir el rol de Río Negro en el mapa energético argentino, exigiendo una mayor participación en las decisiones y una distribución más justa de las ganancias generadas por la explotación de yacimientos como Vaca Muerta, un punto crucial para el futuro desarrollo energético y social de la provincia.