SOS Orinoco denuncia bloqueo venezolano a misión Unesco para ocultar la minería ilegal en Canaima

La organización SOS Orinoco ha denunciado que el gobierno venezolano está impidiendo una misión del Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco. Esta acción, en el marco d

La organización no gubernamental SOS Orinoco ha lanzado una seria denuncia en el marco de la 48.ª sesión del Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco en Busan, Corea del Sur. Según la organización, el gobierno de Venezuela está bloqueando de manera sistemática y deliberada la visita de una misión de la Unesco al Parque Nacional Canaima. Esta obstrucción tiene como propósito principal ocultar la verdad sobre la devastadora situación ambiental y social que azota a este emblemático Patrimonio de la Humanidad, particularmente los severos impactos de la minería ilegal.

El Parque Nacional Canaima, reconocido por sus impresionantes tepuyes, cascadas y una biodiversidad única, ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Sin embargo, en los últimos años, ha sufrido una embestida implacable por parte de la minería ilegal, principalmente de oro y coltán. Esta actividad ilícita ha provocado una deforestación masiva, la contaminación por mercurio de ríos y suelos, y la alteración de ecosistemas frágiles, afectando gravemente tanto a la flora y fauna como a las comunidades indígenas pemones que habitan la región.

El bloqueo a la misión de la Unesco impide que el organismo internacional realice una evaluación independiente y verifique in situ la magnitud de la destrucción. Esta opacidad por parte de las autoridades venezolanas genera preocupación internacional y socava los esfuerzos para proteger sitios de valor universal excepcional. La negación de acceso a observadores independientes es interpretada como un intento de evitar la rendición de cuentas y de perpetuar un ciclo de impunidad frente a los crímenes ambientales que se cometen en la región.

SOS Orinoco y otras organizaciones han instado reiteradamente a la comunidad internacional a presionar al gobierno venezolano para que permita el libre acceso a los monitores de la Unesco. La protección de Canaima no solo es una obligación de Venezuela como signatario de la Convención del Patrimonio Mundial, sino una responsabilidad global para preservar uno de los tesoros naturales más importantes del planeta frente a la explotación descontrolada y la destrucción ambiental.