Norteamérica lidera el crecimiento global de la capacidad de producción de SAF hasta 2030

Norteamérica, con Estados Unidos a la cabeza, se posiciona como el motor principal del crecimiento global en la capacidad de producción de Combustible Sostenible de Aviac

La descarbonización del sector del transporte aéreo es un pilar fundamental en la lucha contra el cambio climático y la transición energética global. En este contexto, el Combustible Sostenible de Aviación (SAF, por sus siglas en inglés) emerge como una solución clave para reducir significativamente la huella de carbono de los vuelos. Producido a partir de materias primas renovables como aceites de cocina usados, residuos agrícolas y biomasa, el SAF puede disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero hasta en un 80% en comparación con el queroseno tradicional.

Un nuevo análisis sectorial proyecta que Norteamérica se consolidará como el líder mundial en el crecimiento de la capacidad de producción de SAF de aquí al año 2030. Dentro de esta región, Estados Unidos se perfila como el principal motor de expansión, albergando la mayor parte de la capacidad productiva futura. Este liderazgo subraya el compromiso de la región con la innovación en energías limpias y su rol estratégico en la adopción de tecnologías que impulsen la sostenibilidad en la aviación global.

La prominencia de Estados Unidos en este ámbito se atribuye a una combinación de factores, incluyendo políticas gubernamentales de incentivo, inversiones significativas en investigación y desarrollo, y la creciente demanda de la industria aeronáutica por alternativas más ecológicas. Regulaciones y exenciones fiscales, como las establecidas en la Ley de Reducción de la Inflación (IRA) de EE. UU., han creado un entorno propicio para que las empresas inviertan en nuevas instalaciones de producción y en la mejora de las existentes, acelerando así la disponibilidad de SAF.

Este impulso en Norteamérica no solo tiene implicaciones para el mercado regional, sino que también establece un precedente importante a nivel global, fomentando la inversión y el desarrollo de tecnologías similares en otras partes del mundo. A medida que la industria de la aviación mundial busca cumplir con ambiciosos objetivos de reducción de emisiones, la expansión de la capacidad de producción de SAF en Estados Unidos y Canadá será vital para lograr un futuro más sostenible en el transporte aéreo, impactando directamente la agenda de la transición energética.