Los combustibles fósiles aún generan el 57% de la electricidad mundial
Informes recientes confirman que los hidrocarburos siguen siendo la fuente principal de generación eléctrica a nivel global. A pesar de la expansión de las energías renov
Cuando el Energy Institute publicó en su "Statistical Review of World Energy" que la red eléctrica global sigue siendo dominada por los hidrocarburos, pudo haber sorprendido a algunos observadores. Ahora, un nuevo informe ha ratificado este statu quo: si bien las fuentes de energía alternativa para la generación de electricidad están en expansión, el mundo aún produce la mayor parte de su electricidad a partir de carbón, gas y petróleo. Esta realidad pone de manifiesto la magnitud de la dependencia energética global en los combustibles tradicionales.
Según datos analizados por el Pew Research Center, basados en información de la organización "net-zero" Ember —socia del Energy Institute—, aproximadamente el 57% de la electricidad generada a nivel global proviene de hidrocarburos. Esta cifra consolida la posición dominante de los combustibles fósiles, a pesar de los esfuerzos y la inversión creciente en soluciones más limpias y sostenibles alrededor del planeta. La expansión de las energías renovables es innegable, pero su ritmo no ha sido suficiente para desplazar significativamente la base energética tradicional.
Este panorama global plantea importantes interrogantes sobre la velocidad y la efectividad de la transición energética. Mientras muchos países y organizaciones abogan por una rápida descarbonización, la infraestructura existente y la demanda energética continúan inclinando la balanza hacia fuentes de energía con una huella de carbono considerable. La diversificación de la matriz energética y la inversión en tecnologías limpias son cruciales, pero la escala del desafío es evidente cuando se observa la participación porcentual actual de los combustibles fósiles.
Para regiones como Latinoamérica, ricas en recursos naturales y con un potencial considerable para el desarrollo de energías renovables, estos datos subrayan la necesidad de acelerar la inversión y la implementación de políticas que fomenten un cambio más profundo. La dependencia de los hidrocarburos, aunque decreciente en algunos segmentos, sigue siendo un factor determinante en la generación eléctrica global y un recordatorio de que el camino hacia una matriz energética verdaderamente sostenible es aún largo y complejo.