SOS Orinoco alerta sobre la continua devastación por minería ilegal en el Parque Nacional Canaima
La organización SOS Orinoco ha emitido una contundente alerta sobre la expansión de la minería ilegal en el Parque Nacional Canaima, Venezuela. Su reporte World Heritage
La organización no gubernamental SOS Orinoco ha lanzado una nueva alerta sobre la preocupante intensificación de la minería ilegal dentro de los límites del Parque Nacional Canaima, un ecosistema vital y reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en Venezuela. Según el informe World Heritage Watch 2026, presentado por la organización, una alarmante extensión de 1.852 hectáreas del parque se encuentra actualmente comprometida y devastada por la extracción ilícita de minerales.
El Parque Nacional Canaima, célebre por sus impresionantes tepuyes, sus cascadas, incluyendo el Salto Ángel, y su rica biodiversidad, es un pilar fundamental del patrimonio natural y cultural venezolano. La presencia y expansión de la minería ilegal en esta área protegida no solo conlleva la deforestación masiva y la alteración de paisajes milenarios, sino también la contaminación de ríos y suelos con sustancias tóxicas como el mercurio, afectando gravemente la flora, la fauna y a las comunidades indígenas que habitan la región.
Esta situación refleja un problema más amplio que azota diversas zonas protegidas de Venezuela, donde la ausencia de control estatal efectivo ha permitido que grupos criminales y redes de minería ilegal operen con impunidad. La búsqueda de oro y otros minerales preciosos impulsa una actividad que, además de generar daños ambientales irreversibles, está ligada a otros delitos como la trata de personas, el contrabando y la violencia, profundizando la crisis humanitaria y ecológica en el país.
La insistencia de SOS Orinoco en denunciar estos hechos subraya la urgencia de tomar medidas coordinadas y contundentes para proteger estos santuarios naturales. La comunidad internacional y las autoridades venezolanas tienen la responsabilidad de actuar de inmediato para frenar la destrucción de Canaima, garantizar la seguridad de sus habitantes y preservar uno de los tesoros naturales más importantes del planeta para las futuras generaciones.