SOS Orinoco denuncia la persistente devastación del Parque Nacional Canaima por minería ilegal

La organización ambientalista SOS Orinoco ha alertado sobre el continuo avance de la minería ilegal dentro del Parque Nacional Canaima, Venezuela. Esta actividad ilícita

La organización no gubernamental SOS Orinoco ha emitido una contundente denuncia este martes 21 de julio, alertando sobre la implacable expansión de la minería ilegal en el corazón del Parque Nacional Canaima, en Venezuela. Esta actividad extractiva ilícita continúa devastando una de las joyas naturales más preciadas del país y de la humanidad, un ecosistema único reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad debido a su excepcional biodiversidad y sus impresionantes formaciones geológicas, como los tepuyes.

El informe de SOS Orinoco detalla cómo la minería ilegal, principalmente de oro y otros minerales, está causando daños irreversibles a los delicados ecosistemas del parque. La deforestación masiva para abrir nuevas minas, la contaminación de ríos y fuentes de agua con mercurio y cianuro, y la alteración de hábitats naturales ponen en peligro a numerosas especies de flora y fauna endémicas. Además, la presencia de grupos armados y la precarización de las condiciones de vida de las comunidades indígenas Pemon, cuyos territorios ancestrales se encuentran dentro del parque, son consecuencias directas de esta actividad sin control.

La persistencia de la minería ilegal en Canaima no es un fenómeno aislado, sino que se enmarca en un contexto más amplio de la expansión de esta actividad en diversas regiones de Venezuela, a menudo facilitada por la debilidad institucional, la corrupción y la falta de aplicación efectiva de las leyes ambientales. A pesar de las advertencias previas y los esfuerzos de diversas organizaciones, la supervisión y control por parte de las autoridades venezolanas parecen insuficientes para contener el avance de estos frentes mineros, que operan con impunidad en zonas de alto valor ecológico.

SOS Orinoco reitera su llamado a la comunidad internacional y a las autoridades venezolanas para que tomen acciones urgentes y contundentes que frenen la destrucción del Parque Nacional Canaima. La preservación de este territorio no solo es crucial para la conservación ambiental global, sino también para garantizar los derechos territoriales y culturales de los pueblos indígenas, y para proteger un patrimonio natural que es fundamental para el equilibrio ecológico de la región. La inacción ante esta crisis ambiental tendrá repercusiones a largo plazo que comprometerán el futuro de uno de los ecosistemas más importantes del planeta.