Alertan sobre elevado riesgo de deslaves en Venezuela por lluvias y sismos previos

Valdemar Andrade, experto en hidrometeorología, advierte que las recientes lluvias en Venezuela, producto de ondas tropicales, han incrementado la saturación de suelos en

Caracas, Venezuela – El profesor Valdemar Andrade, figura destacada del Departamento de Ingeniería Hidrometeorológica de la Universidad Central de Venezuela, ha emitido una seria advertencia sobre el creciente riesgo de deslaves en diversas regiones del país. Según Andrade, las intensas precipitaciones de las últimas semanas, impulsadas por la llegada de sucesivas ondas tropicales, han saturado aún más los suelos en áreas que ya experimentaban una notable fragilidad debido a los movimientos sísmicos registrados el pasado 24 de junio. Esta combinación de factores crea un escenario de alta peligrosidad para las comunidades y la infraestructura nacional.

En una entrevista concedida al periodista Román Lozinski, Andrade enfatizó la importancia de monitorear estas condiciones, ya que la saturación del terreno reduce drásticamente su estabilidad. Venezuela, con su topografía diversa que incluye zonas montañosas, laderas urbanizadas y áreas costeras, es particularmente susceptible a estos eventos. La memoria colectiva aún resuena con tragedias pasadas asociadas a deslaves, lo que subraya la urgencia de tomar precauciones y evaluar las zonas de mayor riesgo.

Para el sector energético, esta situación no es menor. Gran parte de la infraestructura vital para la producción y distribución de petróleo, gas natural y electricidad se encuentra en regiones geográficamente vulnerables. Oleoductos y gasoductos que atraviesan terrenos accidentados, centrales hidroeléctricas ubicadas en cuencas fluviales, y torres de alta tensión que surcan montañas y valles, están expuestos a los impactos directos e indirectos de los deslaves. Interrupciones en estas redes no solo afectarían el suministro interno, sino que también podrían impactar las operaciones de exportación, cruciales para la economía del país.

Ante este panorama, las autoridades y operadores del sector energético deben reforzar los protocolos de monitoreo y mantenimiento preventivo de sus instalaciones. La evaluación de riesgos geológicos y climáticos se vuelve indispensable para salvaguardar la continuidad operacional y mitigar potenciales daños. La recurrencia de fenómenos extremos, exacerbada por el cambio climático, exige una planificación resiliente y una inversión sostenida en la protección y adaptación de la infraestructura crítica venezolana.