Colombia gira hacia el fracking: Magdalena Medio retoma la mira en Vaca Muerta
Colombia se prepara para un cambio radical en su política energética con la llegada del presidente electo Abelardo de la Espriella, quien promete reactivar el fracking en
La política energética colombiana experimenta un giro decisivo con la inminente asunción del presidente electo Abelardo de la Espriella el próximo 7 de agosto. Su triunfo en el balotaje del 21 de junio marca el regreso del fracking al tablero nacional, una práctica que había sido virtualmente proscrita durante el mandato de Gustavo Petro. De la Espriella, cuya campaña tuvo como bandera la reactivación hidrocarburífera, ha prometido explícitamente "todo el fracking posible", poniendo nuevamente en el radar los proyectos piloto de Puerto Wilches, Kalé y Platero, que quedaron congelados antes de su etapa de perforación.
La administración saliente de Petro había posicionado a Colombia como un referente de la transición energética en el mundo en desarrollo al prohibir la fractura hidráulica y frenar la firma de nuevos contratos de exploración. Sin embargo, el nuevo gobierno entrante propone una estrategia opuesta, siguiendo un perfil "mileísta" que admira al presidente argentino. Este plan de choque incluye la reducción del aparato estatal, recortes de impuestos y una vigorosa reactivación del motor minero-energético, con la habilitación de nuevos contratos de exploración y la autorización de la actividad no convencional, según adelantó el exministro de Hacienda y compañero de fórmula, José Manuel Restrepo.
Este cambio de rumbo no es arbitrario; responde a urgentes necesidades económicas y energéticas del país. Colombia enfrenta un déficit de gas proyectado en 171 millones de pies cúbicos diarios para 2026, lo que ya ha provocado la necesidad de importaciones y un impacto en las tarifas para los consumidores. Adicionalmente, el panorama fiscal es exigente, con un déficit cercano al 6.4% del Producto Interno Bruto que el gobierno entrante busca mitigar, en parte, con los ingresos derivados de la renta hidrocarburífera que podría generar el fracking.
La cuenca del Magdalena Medio se perfila como la zona clave para esta reactivación, ya que concentra, según estimaciones de Ecopetrol, aproximadamente el 56% de los recursos no convencionales del país. La apuesta del próximo gobierno es explotar el potencial de su roca generadora, emulando el éxito de Vaca Muerta en Argentina, que se ha convertido en una referencia ineludible del desarrollo de shale. Aunque la geología favorable está presente, el principal desafío para Colombia radicará en establecer el andamiaje institucional y regulatorio necesario para llevar a cabo estos proyectos de manera efectiva y sostenible.