Por qué India podría dominar el mercado de combustibles de aviación sostenibles

La producción actual de combustibles de aviación sostenibles (SAF) es solo el 0.6% del consumo total de queroseno, muy por debajo del 65% necesario para alcanzar las meta

La industria de la aviación global enfrenta un desafío monumental en su camino hacia la descarbonización, con la producción de Combustibles de Aviación Sostenibles (SAF) muy lejos de las metas establecidas. Según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), la producción de SAF apenas alcanzó un 0.6% del consumo total de queroseno el año pasado. Esta cifra contrasta drásticamente con el objetivo del 65% de SAF requerido por la industria aérea para lograr cero emisiones netas de carbono para el año 2050, poniendo de manifiesto la magnitud de la brecha existente.

Uno de los principales obstáculos para la adopción masiva de los SAF radica en su elevado costo. Actualmente, estos combustibles alternativos son entre dos y cinco veces más caros que el queroseno convencional. Este significativo sobreprecio representa una barrera económica insuperable para muchas aerolíneas, las cuales operan con márgenes de beneficio extremadamente ajustados, haciendo que la transición a opciones más ecológicas sea financieramente inviable en el corto y mediano plazo sin un apoyo o incentivo sustancial.

Además del factor precio, la infraestructura y la cadena de suministro presentan limitaciones críticas. La capacidad global de refinación para producir SAF es insuficiente, y la disponibilidad de materias primas sostenibles necesarias para su fabricación también es un cuello de botella. La expansión de estas capacidades requiere inversiones masivas y un desarrollo tecnológico acelerado, aspectos que no se están materializando al ritmo necesario para cumplir con los ambiciosos objetivos climáticos.

La conjunción de una baja producción, altos costos, y la escasez de infraestructura y materias primas, configura un panorama desafiante para la industria aeronáutica. Alcanzar las metas de descarbonización para 2050 exigirá no solo una inversión sin precedentes en investigación y desarrollo, sino también políticas de apoyo robustas y una colaboración internacional para escalar la producción de SAF y hacerlos competitivos en el mercado global.