Gobierno de Venezuela evalúa ceder campos de gas natural de Rosneft a Shell

El gobierno venezolano, a través de la vicepresidenta Delcy Rodríguez, está considerando la asignación de los yacimientos gasíferos de Patao y Mejillones a la empresa ang

El gobierno de Venezuela, encabezado por la vicepresidenta Delcy Rodríguez, se encuentra en conversaciones avanzadas para la potencial asignación de los campos de gas natural de Patao y Mejillones a la gigante energética Shell. Estas áreas estratégicas, ubicadas en aguas venezolanas, previamente estuvieron bajo la operación de la compañía rusa Rosneft, marcando un posible giro significativo en la participación extranjera dentro del sector gasífero del país.

La relevancia de Patao y Mejillones radica en su cercanía con el proyecto Dragón, donde Shell ya tiene planes concretos para iniciar operaciones. Se prevé que la empresa anglo-neerlandesa comience la perforación de cuatro pozos en el campo Dragón a partir del segundo trimestre de 2027. El objetivo principal de esta iniciativa es enviar el gas extraído a las instalaciones de procesamiento en Trinidad y Tobago, en lo que sería un importante paso para la integración energética regional y la monetización de las vastas reservas de gas de Venezuela.

La transferencia de estos activos de Rosneft a Shell representa un movimiento con implicaciones geopolíticas y económicas. Rosneft había estado activa en Venezuela hasta que las sanciones internacionales complicaron su operatividad y la búsqueda de socios. La entrada de Shell consolidaría su presencia en la región, aprovechando su experiencia y capacidad de inversión para reactivar y desarrollar yacimientos que tienen un potencial considerable para la producción de gas natural en el Caribe.

Esta evaluación subraya la búsqueda de Venezuela por socios confiables y con capacidad técnica para desarrollar su sector gasífero, considerado clave para la diversificación de sus ingresos y el suministro energético. La posible asignación a Shell no solo impulsaría la producción y exportación de gas venezolano, sino que también reforzaría los lazos energéticos con Trinidad y Tobago, consolidando un corredor gasífero binacional y abriendo nuevas perspectivas para la economía venezolana.