AMBA I: La Primera Gran Expansión de la Red Troncal Eléctrica en Tres Décadas se Financia sin Fondos Estatales, Mientras el RIGI Sigue Pendiente
El proyecto AMBA I, una expansión de más de 500 kilómetros de la red de extra alta tensión de Argentina valorada en más de 1.200 millones de dólares, representa la primer
Buenos Aires, Argentina – El proyecto AMBA I emerge como la iniciativa de infraestructura energética más significativa de Argentina en las últimas tres décadas, marcando un hito en la expansión de su red de extra alta tensión. Esta ambiciosa obra contempla la construcción de más de 500 kilómetros de líneas nuevas de 500 kilovoltios y una inversión estimada que supera los 1.200 millones de dólares. Su propósito fundamental es aliviar la saturación de la red que alimenta al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), una región crítica para el desarrollo económico del país. La licitación de este proyecto se anticipa como inminente, aunque su acto convocante aún no ha sido publicado en el Boletín Oficial.
La particularidad central del proyecto AMBA I radica en su innovadora arquitectura de financiación y gestión. A diferencia de esquemas anteriores, esta obra no dependerá de fondos del Tesoro nacional ni se integrará en el régimen tarifario actual de las transportistas. En cambio, se estructura bajo un modelo de concesión privada de obra a 30 años, conforme al Decreto 921/2025 y los lineamientos de la Resolución SE 83/2026. Bajo este esquema, un concesionario privado será responsable de construir, financiar, operar y mantener la infraestructura, recuperando su capital mediante una tarifa específica de transporte. Este formato, que no requiere desembolso estatal, cuenta además con el respaldo financiero previsto del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), reemplazando un diseño original que contemplaba financiación china.
La urgencia de AMBA I se justifica en el prolongado estancamiento de las inversiones en la red eléctrica argentina. La red de 500 kV no ha recibido un programa de ampliaciones nuevo desde 2017, y la última obra significativa en el AMBA data de 2006, generando un cuello de botella que compromete la estabilidad y capacidad del sistema. La traza principal del proyecto combina corredores estratégicos como Río Diamante–Charlone–O'Higgins y Puerto Madryn–Choele Choel–Bahía Blanca, diseñados para inyectar mayor capacidad y mejorar la confiabilidad del suministro eléctrico en la capital y sus alrededores.
A pesar de los avances en su estructuración, un elemento crucial para la concreción del proyecto AMBA I sigue en el aire: la definición del Régimen de Grandes Inversiones (RIGI). Este marco regulatorio, aún no cerrado por la Secretaría de Energía, se presenta como la pieza clave que podría asegurar la viabilidad y el atractivo para los inversores. Los mismos tres grupos empresariales que compitieron por Transener asoman como los candidatos naturales para participar en este pliego, cada uno con motivaciones estratégicas propias para incursionar en esta significativa expansión de la infraestructura eléctrica nacional.