Halliburton asegura contrato plurianual con Aramco para desarrollo de gas no convencional
Halliburton ha sido adjudicado con un contrato plurianual por parte de Aramco para ofrecer servicios integrados de estimulación y completación. Este acuerdo estratégico s
La gigante de servicios petroleros Halliburton ha anunciado la obtención de un importante contrato plurianual con Saudi Aramco, la compañía petrolera estatal de Arabia Saudita. Este acuerdo estratégico posiciona a Halliburton como proveedor clave de servicios integrados de estimulación y completación, esenciales para el ambicioso programa de desarrollo de gas no convencional que Aramco impulsa en la región.
El contrato abarca una serie de operaciones críticas para la extracción de gas de formaciones complejas, incluyendo la fracturación hidráulica y otras técnicas avanzadas de completación de pozos. La apuesta de Aramco por el gas no convencional responde a su estrategia de diversificación energética y al aumento de la demanda interna de gas, lo que le permitiría liberar mayores volúmenes de petróleo crudo para exportación. Este tipo de proyectos requiere de tecnología y experiencia altamente especializadas, campo en el que Halliburton es un líder reconocido a nivel mundial.
Halliburton, con su vasta experiencia en el sector de exploración y producción, aportará soluciones integrales que buscan optimizar la eficiencia y la rentabilidad de las operaciones de gas no convencional. La compañía ha estado a la vanguardia de la innovación en técnicas de recuperación de hidrocarburos, y este contrato con Aramco es un testimonio de su capacidad para ejecutar proyectos de gran envergadura y complejidad técnica en entornos desafiantes.
Este acuerdo no solo fortalece la posición de Halliburton en el lucrativo mercado de servicios petroleros de Oriente Medio, sino que también resalta la tendencia global hacia la explotación de recursos energéticos no convencionales. A medida que las reservas convencionales se vuelven más costosas de acceder o se agotan, países y empresas de todo el mundo, incluyendo potencialmente a largo plazo algunas naciones latinoamericanas, están evaluando y desarrollando sus propios recursos no convencionales para asegurar su futuro energético.