Jefe Comercial de Japón Advierte: Ormuz es Intransitable por Hostilidades
El Estrecho de Ormuz se considera de nuevo demasiado peligroso para el transporte marítimo comercial debido a la reanudación de las hostilidades, según Masahiro Okafuji d
El Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas y vitales para el comercio mundial de energía, ha sido declarado "intransitable a corto plazo" para el transporte comercial. Así lo afirmó Masahiro Okafuji, presidente del Consejo Japonés de Comercio Exterior, quien destacó que las renovadas hostilidades y amenazas a las embarcaciones han disparado el riesgo de transitar por este paso crucial para los buques cisterna y de contenedores. "Nadie iría allí, porque es peligroso", declaró Okafuji en una conferencia de prensa, según informó Bloomberg.
La imposibilidad de utilizar el Estrecho de Ormuz obliga a las navieras a retomar la ruta alternativa que circunvala el Cabo de Buena Esperanza, en el extremo sur de África. Este desvío implica un considerable aumento en las distancias, los tiempos de tránsito y, consecuentemente, en los costos operativos de los buques. La extensión de los viajes se traduce en un mayor consumo de combustible, incremento en los salarios de las tripulaciones y primas de seguros más elevadas, lo que repercutirá directamente en el precio final de los bienes transportados.
Para el sector energético, esta situación tiene implicaciones directas y profundas. El Estrecho de Ormuz es el principal punto de paso para gran parte de las exportaciones de petróleo y gas natural licuado (GNL) de Oriente Medio hacia mercados clave en Asia, Europa y América. El re-direccionamiento de estos flujos por el Cabo de Buena Esperanza no solo encarecerá el transporte de hidrocarburos, sino que también podría generar tensiones en las cadenas de suministro globales, afectando la estabilidad de los mercados energéticos y los precios de los commodities.
La persistencia de estas condiciones de inseguridad en Ormuz podría llevar a una reevaluación estratégica de las rutas marítimas globales y a una búsqueda de mayor diversificación en las fuentes de energía y métodos de transporte. Aunque Venezuela y Latinoamérica no están directamente en la ruta de Ormuz, son parte del mercado global de energía. El aumento de los costos de flete y las primas de seguro podrían influir en los precios internacionales del crudo y del GNL, afectando indirectamente las economías de la región al alterar los ingresos por exportación o los costos de importación de energía.