Críticas a la reforma de la Ley de Hidrocarburos: el impuesto sobre ingresos brutos, un 'pecado'

Juan Esteban Korody, presidente de la Asociación Venezolana de Derecho Tributario, ha calificado de 'pecado' la inclusión de un impuesto sobre ingresos brutos en la propu

La propuesta de reforma de la Ley de Hidrocarburos de Venezuela ha generado un intenso debate en el sector energético y legal del país. Una de las voces críticas más destacadas es la de Juan Esteban Korody, presidente de la Asociación Venezolana de Derecho Tributario, quien ha señalado un aspecto que considera particularmente problemático: la intención de gravar los ingresos brutos. Korody ha calificado esta medida como un "pecado" fiscal, argumentando que tal esquema impositivo suele desincentivar la inversión al no tomar en cuenta los costos de producción y operación, afectando directamente la rentabilidad de los proyectos en un sector de alta inversión y riesgo como el petrolero.

El especialista tributario también puso de relieve el complejo desafío institucional que esta reforma impondría al Ministerio de Hidrocarburos. Según Korody, la necesidad de adecuar las tasas o alícuotas de regalías, el Impuesto Sobre la Renta (ISLR) y un impuesto integral a la especificidad de cada proyecto representa una carga administrativa y técnica monumental. Este enfoque 'proyecto a proyecto' podría generar ineficiencia, falta de predictibilidad para los inversores y un alto grado de discrecionalidad en las negociaciones fiscales, lo que en última instancia podría socavar la transparencia y la confianza necesarias para atraer capital extranjero.

Venezuela, un país con las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, busca con esta reforma legal revitalizar su deprimida industria petrolera, que ha visto una drástica caída en su producción en la última década. El objetivo principal es atraer nuevas inversiones y tecnología que permitan incrementar la extracción y procesamiento de hidrocarburos. Sin embargo, los expertos advierten que un marco legal y fiscal poco atractivo o excesivamente complejo podría tener el efecto contrario, ahuyentando a los potenciales socios que el país tanto necesita para la recuperación de su sector energético.

En este contexto, la implementación de un impuesto sobre ingresos brutos, en lugar de uno sobre la utilidad neta, es una señal preocupante para las compañías que evalúan invertir en el país. La estabilidad jurídica y un régimen fiscal claro y competitivo son pilares fundamentales para atraer y retener capital en la industria petrolera global. La advertencia de Korody subraya la importancia de diseñar una reforma que no solo busque maximizar los ingresos estatales, sino que también fomente un ambiente propicio para la inversión a largo plazo y la sostenibilidad del sector hidrocarburífero venezolano.