Crisis de combustible en Bolívar: Transportistas denuncian muertes por infartos en colas de gasolina

La severa crisis de combustible en el estado Bolívar, Venezuela, ha tomado un giro trágico, con representantes del sector transporte público denunciando muertes por infar

La crisis de combustible que azota al estado Bolívar, en el suroriente de Venezuela, ha escalado a un nivel alarmante, transformándose en una tragedia humana con consecuencias fatales. Representantes y directivas del sector transporte público han alzado su voz para denunciar públicamente que las prolongadas y agotadoras esperas en las colas para surtir gasolina están provocando la muerte por infartos entre sus conductores. Esta grave situación refleja no solo una profunda escasez, sino también la negligencia en la gestión de la distribución de carburantes en una región vital.

Los transportistas describen jornadas extenuantes que se extienden por días enteros, soportando condiciones climáticas adversas y la incertidumbre de si finalmente lograrán abastecer sus vehículos. Esta presión física y emocional, acumulada durante horas y días sin descanso adecuado ni alimentación apropiada, se ha convertido en un factor de riesgo crítico para la salud cardiovascular de los choferes, muchos de los cuales ya poseen patologías preexistentes o se encuentran en edades avanzadas. La frase "nos están matando", empleada por los afectados, encapsula la desesperación de un gremio esencial para la movilidad regional.

La paralización parcial o total del transporte público, consecuencia directa de la falta de gasolina y las dificultades para obtenerla, tiene un efecto dominó devastador sobre la cotidianidad de los ciudadanos de Bolívar. No solo afecta la movilidad para acceder a trabajos, escuelas o servicios de salud, sino que también incrementa los costos de vida y profundiza la crisis económica local. La escasez de combustible, una constante en diversas regiones de Venezuela, evidencia las profundas fallas en la cadena de producción, refinación y distribución de PDVSA, la petrolera estatal.

Ante este panorama desolador, el llamado de los transportistas a las autoridades nacionales y regionales es un clamor urgente por soluciones efectivas e inmediatas. Se exige una mejora sustancial en la distribución de gasolina, priorizando la salud y la vida de quienes, a pesar de las adversidades, intentan mantener operativa una parte fundamental de la infraestructura social. La crisis del combustible en Bolívar ya no es solo un problema logístico o económico; se ha convertido en una emergencia humanitaria que requiere atención prioritaria para evitar más pérdidas de vidas.