El crudo Brent supera los 86 dólares tras ataque iraní a dos tanqueros de EAU en el Estrecho de Ormuz

Los precios del crudo Brent se dispararon más del 3% y superaron los 86 dólares por barril este martes, luego de un ataque iraní a dos tanqueros de los Emiratos Árabes Un

El crudo Brent, referencia internacional, experimentó un notable incremento de más del 3% en sus precios durante las primeras horas de este martes, superando la barrera de los 86 dólares por barril. Este repunte se produjo a raíz de un ataque atribuido a Irán contra dos buques petroleros de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) en el estratégico Estrecho de Ormuz, una de las vías marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo. El incidente representa una de las agresiones más significativas en el marco de la reciente escalada de tensiones en la convulsa región.

Durante las primeras operaciones bursátiles en Europa, el precio del barril de Brent llegó a cotizarse en 86,06 dólares a las 9:00 a.m., hora de Londres. Este incremento refleja la preocupación del mercado ante la interrupción del suministro y la inestabilidad geopolítica que podría derivarse de estos ataques. El Estrecho de Ormuz es un punto neurálgico por donde transita aproximadamente un tercio del petróleo marítimo mundial, lo que lo convierte en un objetivo recurrente en épocas de conflicto. Cualquier alteración en esta ruta tiene repercusiones inmediatas y directas en los mercados energéticos globales.

En paralelo, el crudo WTI (West Texas Intermediate), la referencia estadounidense, también registró un alza considerable. Sus precios aumentaron un 3,1%, superando los 80 dólares por barril por primera vez en un mes. Esta subida en ambas referencias principales de crudo subraya la magnitud de la preocupación de los inversores y operadores ante la posibilidad de que las hostilidades en Medio Oriente se intensifiquen, afectando la producción y el transporte de hidrocarburos.

Analistas del mercado energético advierten que, si bien la respuesta inicial ha sido un alza de precios, la volatilidad podría mantenerse alta mientras persista la incertidumbre sobre la estabilidad regional. La situación en el Estrecho de Ormuz, históricamente un barómetro de las tensiones geopolíticas, continuará siendo monitoreada de cerca, ya que cualquier escalada adicional podría tener consecuencias aún más profundas para la economía global, que depende en gran medida de un suministro de petróleo estable y seguro.