Javier Blas advierte en CERAWeek: El mundo carece de herramientas para mitigar una pérdida prolongada del Estrecho de Ormuz
El reconocido columnista de Bloomberg, Javier Blas, alertó en CERAWeek sobre la incapacidad global para compensar una interrupción prolongada del suministro de petróleo a
En la reciente edición de CERAWeek, el columnista de Bloomberg y especialista en commodities, Javier Blas, lanzó una contundente advertencia que resonó con inquietud entre los asistentes: el sistema energético global carece de las herramientas necesarias para enfrentar una interrupción prolongada en el suministro de petróleo a través del estratégico Estrecho de Ormuz. Sus declaraciones, emitidas durante una entrevista con el podcast Columbia Energy Exchange, resaltan la vulnerabilidad del mercado ante una posible pérdida de hasta 10 millones de barriles diarios, una magnitud que, según Blas, no tiene una solución de mercado viable a corto o mediano plazo.
Blas describió la anatomía de un posible shock energético global en cuatro fases, enfatizando la aproximación de una fase de destrucción de demanda si el conflicto en Irán no se resuelve pronto. La incertidumbre predominó en la conferencia, con ejecutivos incapaces de identificar un tema central debido a la dicotomía de escenarios extremos. "Podés construir escenarios bastante realistas en los que el precio del petróleo esté en torno a los u$s 75 la semana que viene porque la guerra terminó", explicó Blas, "pero también podés construir un escenario en el que el petróleo ya está en u$s 200 y nos dirigimos hacia algo que parece 1973 de nuevo". Esta polarización de expectativas ha generado una "parálisis estratégica" en el sector.
El CERAWeek de este año fue descrito por Blas como el más "extraño en una década", con la notoria ausencia física de muchos ejecutivos de Medio Oriente, quienes optaron por participar virtualmente. Esta atmósfera de cautela reflejó la profunda preocupación por la inestabilidad geopolítica. Un directivo anónimo citado por Blas capturó la paradoja actual: "Me gusta el petróleo a u$s 100, pero no me gusta el petróleo a u$s 100 de esta manera, porque hay una crisis masiva en Medio Oriente y la economía podría entrar en recesión". Esta frase ilustra el dilema de una industria que ve altos precios como rentabilidad, pero reconoce el peligro inherente a su origen.
Las repercusiones de esta crisis potencial ya se hacen sentir en otras áreas del mercado energético. Actualmente, los precios del gas natural en Europa y Asia se sitúan hasta seis veces por encima de los de Estados Unidos, exacerbando las presiones económicas globales. Adicionalmente, la inestabilidad en los mercados energéticos pone en riesgo la próxima temporada agrícola, un factor que podría desencadenar una crisis alimentaria a nivel mundial si los costos de producción y transporte continúan escalando. La magnitud de las posibles pérdidas diarias en el suministro de petróleo, más allá del precio del barril, subraya la vulnerabilidad del sistema global.