Cuba enfrenta nuevo apagón general, el segundo en cinco días

Cuba experimentó un nuevo apagón general, el segundo en tan solo cinco días, afectando la totalidad de su sistema eléctrico nacional. La Unión Eléctrica atribuyó la desco

La Habana, Cuba — Cuba fue golpeada por un nuevo apagón general que dejó a todo el país sin electricidad, marcando el segundo incidente de este tipo en apenas cinco días. La Unión Eléctrica (UNE) de la isla confirmó la desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) el pasado [fecha del evento] debido a un severo déficit de generación.

Según el comunicado oficial, la causa principal de esta interrupción masiva radica en el crítico estado de las centrales térmicas, las cuales son la columna vertebral de la generación eléctrica cubana, y una insuficiente capacidad de producción. La falta de mantenimiento adecuado y la escasez de combustible han mermado consistentemente la fiabilidad de estas infraestructuras, llevando a frecuentes averías y salidas de servicio. Este escenario no solo afecta la vida cotidiana de millones de cubanos, sino que también paraliza actividades económicas esenciales en un momento ya delicado para la nación caribeña.

La recurrencia de los apagones no es un fenómeno nuevo en Cuba, que ha enfrentado durante años serias dificultades para modernizar y sostener su infraestructura energética. La dependencia casi exclusiva de viejas termoeléctricas que operan con fuelóleo pesado, sumada a las restricciones para la adquisición de piezas de repuesto y la inversión en nuevas tecnologías, crea un ciclo vicioso de ineficiencia y colapsos. Pese a algunos esfuerzos por integrar fuentes renovables, su contribución al SEN sigue siendo marginal, dejando a la población a merced de la fragilidad del sistema térmico.

Expertos del sector energético señalan que la situación es insostenible a largo plazo sin una inversión significativa y un plan integral de reestructuración que abarque desde la mejora de la generación hasta la modernización de la red de distribución. La población cubana sigue siendo la principal afectada por esta crisis, enfrentándose a interrupciones prolongadas que impactan desde el acceso a alimentos y agua hasta la comunicación, lo que subraya la urgencia de encontrar soluciones duraderas para estabilizar el suministro eléctrico en la isla.