Neuquén Inicia Consulta Previa con Comunidad Mapuche para Desarrollo Petrolero en Vaca Muerta

El gobierno de Neuquén puso en marcha, por primera vez, el procedimiento de consulta previa, libre e informada con una comunidad mapuche de Vaca Muerta. Este proceso busc

El gobierno de la provincia de Neuquén ha puesto en marcha, por primera vez y casi tres años después de su sanción, el procedimiento de consulta previa, libre e informada con una comunidad mapuche en la formación de Vaca Muerta. Esta acción, que sienta un importante precedente, busca obtener el consentimiento social para el desarrollo del bloque La Angostura Norte II, operado por YPF, un área estratégica que será fundamental para la producción de petróleo destinada al oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).

El proceso de diálogo se lleva a cabo con la comunidad Fvta Rakinvlvf, habitante de la zona donde se proyecta la explotación petrolera. La implementación de la Ley provincial 3379, que regula estas consultas, había sido una deuda pendiente y su activación subraya la creciente necesidad de armonizar los intereses de las comunidades originarias con los objetivos de desarrollo energético. La consulta es un paso esencial para garantizar la legitimidad y la sostenibilidad de los proyectos de gran envergadura en territorios indígenas.

El bloque La Angostura Norte II es considerado clave dentro del plan de expansión de YPF en Vaca Muerta. El petróleo extraído de esta área alimentará directamente el oleoducto VMOS, una infraestructura vital para aumentar la capacidad de evacuación de crudo desde la cuenca neuquina hacia los mercados externos e internos. La concreción de este proyecto es fundamental para consolidar a Argentina como un jugador relevante en el mercado energético regional y global.

La activación de esta consulta previa representa un hito en la gestión de proyectos energéticos en Argentina, abriendo la puerta a un nuevo paradigma de interacción entre el Estado, las empresas y las comunidades locales. Si bien el proceso de diálogo puede presentar desafíos, su correcta implementación es crucial para evitar conflictos futuros, asegurar la licencia social de las operaciones y promover un desarrollo más inclusivo y respetuoso con los derechos territoriales y culturales de los pueblos originarios.