El cese al fuego se rompió: nuevos ataques en Ormuz revierten la reapertura y el Brent regresa a la zona de u$s 78
La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán ha provocado una serie de nuevos ataques en el Estrecho de Ormuz y la revocación de la licencia para la venta de cru
La frágil tregua entre Estados Unidos e Irán colapsó abruptamente, sumiendo nuevamente al mercado energético global en una profunda incertidumbre. Los nuevos ataques en el estratégico Estrecho de Ormuz, acompañados por la decisión de Washington de revocar la licencia que permitía a Teherán vender su crudo, han desatado una ola de inestabilidad que impacta directamente en los precios del petróleo. Este recrudecimiento de las hostilidades ha revertido la gradual recuperación que se había observado desde el acuerdo de mediados de junio, llevando a los analistas a prever un escenario de alta volatilidad.
El impacto en el tránsito marítimo fue inmediato y dramático. El corredor del Estrecho de Ormuz, por donde circula casi una quinta parte del petróleo y gas natural licuado (GNL) del mundo, experimentó una caída drástica en el cruce de buques. Los datos de la firma Kpler revelaron un descenso desde 15 millones de barriles diarios el lunes a apenas 6 millones el martes, llegando a un nivel cercano a cero el miércoles. En consecuencia, el Brent, la referencia internacional, cerró el miércoles con un aumento cercano al 5%, alcanzando los u$s 78, y continuó su ascenso otro 1% el jueves hasta los u$s 78,88. El WTI, la referencia estadounidense, se situó en u$s 74,34, marcando los niveles más altos en más de dos semanas.
El detonante financiero de esta escalada fue la decisión de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro de Estados Unidos, que revocó la licencia general que, desde el 23 de junio, autorizaba a Irán a producir y vender crudo y productos petroquímicos en dólares hasta el 21 de agosto. Esta medida bloquea las transacciones a partir del 17 de julio y cancela toda nueva operación de compra o carga, asestando un golpe devastador a un régimen que depende en más del 80% de sus ingresos petroleros. La represalia iraní no se hizo esperar: drones alcanzaron un metanero y dos petroleros frente a la costa de Omán, y Teherán respondió con misiles y drones a los bombardeos estadounidenses sobre más de 80 objetivos en Irán.
Con el Estrecho de Ormuz nuevamente como escenario de una peligrosa confrontación, la incertidumbre se consolida en el mercado petrolero global. La revocación de la licencia iraní, sumada a los ataques recíprocos, ha disipado las esperanzas de estabilidad que se gestaron con la tregua de junio. Para regiones como Vaca Muerta en Argentina, esta situación global se traduce directamente en una renovada volatilidad, afectando las proyecciones y la estabilidad de las inversiones en el sector.