El FMI Recorta Pronóstico de Crecimiento Global a 3% por Conflicto en Irán y Subida del Petróleo

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha reducido su previsión de crecimiento económico global para 2026 al 3%, una baja desde el 3.5% proyectado para 2025. Esta revisió

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha emitido una alerta económica global al rebajar su proyección de crecimiento para el año 2026 a un 3%, una cifra significativamente inferior al 3.5% estimado previamente para 2025. Esta revisión a la baja se explica principalmente por el impacto adverso esperado del conflicto en Irán, que, según la institución, neutralizará las ganancias que se preveían a raíz del sostenido auge de la inteligencia artificial y sus efectos en la productividad global.

Las repercusiones directas de esta coyuntura geopolítica se sentirán con fuerza en los mercados energéticos. El FMI anticipa que los precios del petróleo experimentarán un incremento promedio del 32% durante el año actual en comparación con el ejercicio anterior. Este notable encarecimiento del crudo, unida a otras presiones inflacionarias, impulsará un aumento del 4.7% en los precios al consumidor a nivel global, poniendo fin a un período de dos años de desaceleración inflacionaria y presentando un desafío para las economías mundiales.

A pesar del panorama sombrío, el boom de inversión en inteligencia artificial emerge como uno de los pocos puntos luminosos en el horizonte económico. Las ganancias en productividad derivadas de la adopción y expansión de tecnologías de IA son vistas como un factor crucial para mitigar parte del daño económico que podría generarse por los conflictos geopolíticos y las presiones inflacionarias. Sin estas innovaciones, el impacto negativo en el crecimiento global podría ser aún más pronunciado.

Esta nueva proyección del FMI subraya la fragilidad de la economía global ante choques externos y la interconexión entre factores geopolíticos, energéticos y tecnológicos. Para regiones como Latinoamérica, dependientes tanto de la exportación de commodities como de la estabilidad de precios, el aumento del costo del petróleo y la inflación global podrían traducirse en mayores costos de importación y presiones internas, afectando la estabilidad económica y social. La capacidad de adaptación y la diversificación energética serán clave para enfrentar este escenario.