Argentina Lideró las Importaciones de GNL en la Región Durante Junio, Pese al Potencial Exportador de Vaca Muerta
Argentina encabezó las importaciones de Gas Natural Licuado (GNL) en América Latina durante junio, alcanzando 18,07 Bcf debido a la ola de frío invernal y la saturación d
Argentina se posicionó como el principal importador de Gas Natural Licuado (GNL) en América Latina durante el mes de junio, una situación que pone de manifiesto la compleja dinámica energética del país. Con la descarga de 18,07 mil millones de pies cúbicos (Bcf) de GNL en nueve cargamentos a través de la terminal de Escobar, Argentina registró su volumen de compras más alto desde julio de 2024. Este pico de importaciones ocurre en pleno invierno austral, cuando una ola de frío extremo sobrecarga el sistema de transporte de gas natural, a pesar de la producción récord alcanzada en la formación no convencional de Vaca Muerta.
Según datos de S&P Global Energy CERA, los 18,07 Bcf descargados en junio representan un incremento significativo respecto a los 3,87 Bcf importados en mayo. ENARSA, la empresa energética estatal, fue la encargada de asegurar este suministro crítico mediante una licitación cerrada a mediados de mayo, un mecanismo esencial para cubrir la brecha estacional en la demanda de gas. El volumen regasificado en junio equivale a aproximadamente 512 millones de metros cúbicos, o cerca de 17 millones de metros cúbicos diarios inyectados al sistema desde la unidad flotante de almacenamiento y regasificación de Excelerate Energy en el río Paraná.
El repunte de las importaciones no fue exclusivo de Argentina, sino que se observó una tendencia regional. América Latina en su conjunto importó 74,87 Bcf de GNL en junio, un 25% más que en abril y la cifra más elevada desde agosto de 2025. Argentina superó a otros importadores clave como República Dominicana, Brasil, Colombia y Puerto Rico, una posición atípica para un mercado que, durante el resto del año, se apoya predominantemente en su producción interna de gas. Sin embargo, al analizar el origen de los cargamentos desde Estados Unidos, Brasil lideró con 16,26 Bcf en seis cargamentos, mientras que Argentina recibió 8,29 Bcf de origen estadounidense, complementando su demanda con cinco cargas de otras fuentes internacionales.
Esta dependencia de las importaciones de GNL, a pesar del vasto potencial de Vaca Muerta, resalta las limitaciones de infraestructura que impiden el pleno aprovechamiento de los recursos domésticos. El costo de estas operaciones es considerable; las transacciones en el Mercado Electrónico del Gas (Megsa) en junio validaron precios cercanos a los 20 dólares por millón de BTU para la demanda prioritaria, un valor que quintuplica el precio del gas local. La escalada de conflictos en Medio Oriente también contribuye a la presión alcista sobre las referencias de precios internacionales del GNL, encareciendo aún más el abastecimiento invernal de Argentina. La situación enfatiza la urgencia de desarrollar la infraestructura de transporte y procesamiento necesaria para equilibrar la balanza entre la producción interna y la demanda estacional.